El nuevo arzobispo de Sevilla recibe el báculo en la Catedral hispalense acompañado por cerca de 40 obispos
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| Toma de posesión de José Ángel Saiz Meneses, arzobispo de Sevilla |
La
ceremonia comenzó a las once de la mañana, cuando la comitiva compuesta por el
nuncio, el mons, Saiz y el arzobispo emérito fue recibida en la Puerta de la
Asunción de la Catedral, por el Cabildo Metropolitano. Seguidamente, el deán, Teodoro
León, dio a besar el Lignum Crucis al
nuncio y al arzobispo, quienes se dirigieron a la capilla de la Antigua, donde
está la Reserva del Santísimo Sacramento, para adorar a Jesús en la Eucaristía.
Finalmente, se revistieron en la sacristía de los Cálices para dar comienzo a
la Santa Misa, informa la archidiócesis de Sevilla.
Tras
una breve alocución de mons Asenjo, el nuncio presentó a mons. Saiz, se
mostraron y leyeron las Letras Apostólicas firmadas por el
papa Francisco. Así, mons. Saiz ocupó la cátedra y recibió
el báculo, formalizando con este gesto, el relevo al frente de la Archidiócesis.
Seguidamente, una representación de sacerdotes, religiosas y laicos subió al
presbiterio para saludar al nuevo arzobispo de Sevilla.
"Me siento pequeño e indigno"
Mons. Saiz Meneses, arzobispo
de Sevilla, expresó durante su homilía, que inicia su ministerio episcopal “con
asombro y con profundo respeto. Como el profeta Jeremías, me siento
pequeño e indigno”.
Así,
“la confianza en el Señor, que da la gracia para llevar a cabo la misión
encomendada, y la confianza en todos vosotros, en vuestra oración y
colaboración, me dan la fuerza para iniciar este camino”, manifestó.
En
el gran eslabón de la cadena apostólica “el Señor me ha conducido hasta, al
servicio de esta querida Iglesia diocesana de Sevilla”. Por tanto, “llego
a una diócesis con una historia fecunda y brillante, de profundas raíces
cristianas, que ha dado inmensos frutos de fe y amor, de
cultura, de arte, de solidaridad, a lo largo de los siglos”.
Testigos de la misericordia de
Dios
El
arzobispo de Sevilla, en medio de la grave crisis en todos los niveles, que ha
traído como consecuencia la pandemia, ha expresado que “hemos de ser solidarios
con el sufrimiento humano y testigos de la misericordia de Dios”.
“Ante
la pérdida de sentido y el empobrecimiento espiritual, ofrecemos el sentido de
la trascendencia, la seguridad de que el ser humano es capaz de encontrarse con
Dios. En un mundo secularizado hemos de
ayudar a nuestros coetáneos a alzar la mirada al cielo y elevar el nivel de sus
horizontes vitales; hemos de recordar la verdad más profunda del ser humano:
que Dios nos ha creado, nos mantiene en la existencia y nos llama a la unión
con Él”, reflexionó.
En
este sentido, “a pesar de nuestra pequeñez, somos enviados por el Señor a
anunciar la Buena Nueva, somos los testigos de Jesucristo en la sociedad del
siglo XXI, llamados a dar una respuesta convencida y convincente ante esos
desafíos”.
Cultura relativista y subjetiva
Ante
la cultura
dominante relativista y subjetivista “ofrecemos la centralidad de la Persona de
Jesucristo. Porque la esencia del cristianismo es Cristo y la
vida cristiana comienza a partir de un encuentro con Él, porque Cristo es el
centro de la vida y de la misión de la Iglesia. También ofrecemos una moral
firme y clara que se fundamenta en el amor a Dios y al prójimo, en el respeto
absoluto a la persona y a la vida humana, especialmente cuando esa vida es más
débil e indefensa”, ha resaltado.
Mons.
José Ángel Saiz exhortó a “seguir caminando juntos en la vida y en la misión de
la Iglesia, en sinodalidad, poniendo en práctica la espiritualidad de la
comunión”, porque “el Señor nos ha elegido y nos envía para que demos un fruto
abundante y duradero. A pesar de las dificultades del momento presente, a pesar
de nuestra pobreza y pequeñez”.
Ante
la desvinculación, la desconfianza y la liquidez de la vida, del mundo y del
ser humano, es preciso que “que demos testimonio del ideal de
vida cristiana, con una espiritualidad recia y profunda”.
Autoridades
civiles
Mons.
Saiz dirigió un respetuoso y cordial saludo a las autoridades civiles,
militares, judiciales y académicas de la Comunidad Autónoma de Andalucía, de la
provincia y de la ciudad de Sevilla. “Os ofrezco mi colaboración leal en
todo lo que se refiera al bien común y a la paz social de
nuestro pueblo, especialmente a los más necesitados, a los más golpeados en
estos momentos a causa de la pandemia”, ha referido.
A
la ceremonia de toma de posesión asistieron el alcalde de Sevilla y a la
Corporación Municipal. Acudieron también el Alcalde de
Sisante; el teniente general Jefe de la Fuerza Terrestre; a la consejera de
Cultura y Patrimonio Histórico; el senador; el rector de la Universidad de
Sevilla, el delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía; el presidente de la
Audiencia Provincial de Sevilla; el general director de Enseñanza del Ejército
del Aire; la Junta de Gobierno de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla;
el presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías de la ciudad de
Sevilla, y a los Hermanos Mayores de las Hermandades y Cofradías de la
Archidiócesis.
Fuente: ReligionConfidencial
