El Papa firma el prefacio del libro "Como la sal y la levadura - Apuntes para una teología de la Vida Consagrada de la Iglesia", publicado por la LEV y que sale a la venta hoy. Una ayuda para "profundizar en el misterio de la Santa Madre Iglesia jerárquica"
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| Misa por la Jornada de la Vida Consagrada 2019. (Vatican Media) |
A lo largo de la historia de la Iglesia, a veces, se ha pretendido
que un determinado estado de perfección fuera mejor que los demás, con la
presunción de "hacer de la Iglesia, casa y escuela de comunión y
fraternidad en el único pueblo de Dios, un amasijo de sujetos
autorreferenciales", "engreídos de sus propias prerrogativas",
olvidando que, en cambio, "se llega primeros cuando los tres sujetos
llegan juntos a la meta".
En el prefacio del texto que sale hoy,
"Como sal y levadura - Apuntes para una teología de la vida consagrada de
la Iglesia", de los dos padres franciscanos, Valentino Natalini y
Ferdinando Campana, el Papa Francisco se refiere a los tres estados de vida que
componen la Iglesia, los sacerdotes, los religiosos y religiosas y los fieles
laicos, que no deben ser tres enemigos sino "tres hermanos". Sin
embargo, a veces ha habido "clericalismo" y "mundanidad
espiritual" que han mostrado no un testimonio de vida auténticamente
cristiano, sino "la reivindicación del poder". Las revistas Famiglia
Cristiana y Credere anticipan hoy el texto integral de la presentación del
Papa.
Balance de la enseñanza sobre la vida consagrada
El camino que recuerda Francisco es, por tanto, el de la comunión
porque, escribe, "la Iglesia es bella porque es amada por su Esposo y
Señor" con un amor que la hace fecunda. Los autores del texto, publicado
por Libreria Editora Vaticana, hacen un balance de la enseñanza de la Iglesia
sobre la vida consagrada a través de temas como la consagración, la profecía,
la misión, la liturgia, la escatología, la espiritualidad, la santidad, con
referencias a la Trinidad, a la Virgen María y a San José.
Los estados de vida, todos necesarios en la Iglesia
También se subrayan algunas características de los autores, uno es
un anciano teólogo franciscano, "que lee los textos del Magisterio con la
pureza del neófito", mientras que el otro es un joven hermano, un
liturgista apasionado por la teología y la espiritualidad, "un querido
amigo mío desde hace mucho tiempo", recuerda el Papa, que ha emprendido
este trabajo siguiendo la estela del gran teólogo suizo Hans Urs von
Balthasar", que habló de la reciprocidad del "principio petrino"
y del "principio mariano" en la Iglesia, señalando que los estados de
vida son igualmente "necesarios y constitutivos de la Iglesia". En
este sentido también la referencia al Magisterio de San Juan Pablo II con las
Exhortaciones Apostólicas post-sinodales Vita Consecrata, la Pastores Dabo
Vobis, y Christifideles laici. El deseo del Papa es que, por tanto, la lectura
de este texto ayude a "profundizar en el misterio de la Santa Madre
Iglesia jerárquica".
Debora Donnini - Ciudad del Vaticano
Vatican News
