La alegría de Pascua
Me encanta esta
semana. Todos los días celebramos la Pascua como el mismo Domingo de
Resurrección. Todo se viste de blanco, resuena el aleluya a cada frase... ¡todo
habla de que Cristo ha resucitado!
El otro día, en
la homilía, Pedro, el sacerdote, comentó por dos veces algo que me llamó mucho
la atención: el perdón es lo más cercano que podemos experimentar a la
Resurrección.
Me encantó,
porque es cierto y es algo que todos hemos podido experimentar: que del perdón
brota la Alegría, la Paz, el descanso... ¡todos los signos que experimentaron
los discípulos reunidos en el Cenáculo!
¿A quién no le
gustaría experimentar a Cristo Resucitado como una aparición? Sin embargo, la
mayor parte de las veces Él utiliza otros métodos para que todos le podamos
experimentar Vivo y Resucitado en nuestra vida. Él viene realmente hasta
nuestro cenáculo, se acerca a nuestro día a día para que le podamos ver en las
cosas concretas de nuestra vida: en la Alegría de un compartir entre hermanos,
en la Paz que brota de dejar tu vida en Sus manos, en la Fortaleza ante
cualquier adversidad, en el sentido del humor con uno mismo, en experimentar
que puedes amar...
Cristo está
vivo y quiere manifestarse hoy en tu vida, quiere llegar hasta tu día y
anunciarte la Paz, y decirte “estoy contigo todos los días”.
Hoy el reto del
amor es descubrir una cosa concreta en la que hayas podido experimentar que
Cristo ha resucitado. Él es pura creatividad, no se repite, con cada uno sabe
cómo hacer para conquistarnos. Los discípulos supieron que Cristo había
resucitado y se les quitó el miedo, dejaron atrás el haberle abandonado, las
lágrimas, y se llenaron de alegría... deja que Él también te muestre hoy que
está Resucitado.
VIVE DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
