El Santo Padre alentó una vez más a dirigirse con confianza a “Cristo misericordioso” y a pedir “la gracia del perdón y del amor activo hacia el prójimo”

Imagen referencial. Papa Francisco en Santuario de la
Divina Misericordia en 2016. Foto: Vatican Media
El Papa Francisco recordó que el próximo Domingo 11 de abril,
segundo Domingo de Pascua, la Iglesia celebrará la Fiesta de la Divina
Misericordia, por lo que animó a dirigirse con confianza a “Cristo
misericordioso” y a pedir la “gracia del perdón y del amor activo hacia el
prójimo”.
Así lo indicó el Santo Padre este miércoles 7 de abril durante la
Audiencia General al saludar a los fieles de lengua polaca.
El Papa Francisco destacó que San Juan Pablo II, al instituir esta
festividad, recordó que “la liturgia de este Domingo parece trazar el camino de
la misericordia que, al reconstruir la relación de cada uno con Dios, suscita
también nuevas relaciones de solidaridad fraterna entre los hombres”.
“Cristo nos enseñó que el hombre no solo recibe y experimenta la
misericordia de Dios, sino que también está llamado a 'mostrar misericordia' a
los demás: Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos hallarán
misericordia”, añadió el Papa.
Por ello, el Santo Padre alentó una vez más a dirigirse con
confianza a “Cristo misericordioso” y a pedir “la gracia del perdón y del amor
activo hacia el prójimo”.
Santa Faustina Kowalska relató que tuvo la primera revelación de
la Divina Misericordia el 22 de febrero de 1931, estando sola en su habitación
en el convento de Plock.
La escena de dicha revelación y las palabras que escuchó las dejó
escritas en su diario en donde relató que Jesús le pidió que pintara una imagen
suya, fiel a la imagen que se mostraba ante ella, vestido de blanco y que de su
corazón emanasen haces de luz roja y blanca y la imagen debía contener la
inscripción: “Jesús, en Ti confío”.
Devoción de San Juan Pablo II
En 1967, el entonces Cardenal Karol Wojtyla presidió la sesión
solemne que finalizó el proceso diocesano que recopiló los datos y testimonios
sobre la vida de Santa Faustina Kowalska, vidente del Señor de la Divina
Misericordia.
En noviembre de 1980, San Juan Pablo II, publicó su carta
encíclica titulada “Dives
in Misericordia”, sobre la misericordia divina, en la que animó a los
fieles a regresar la mirada al misterio del amor misericordioso de Dios.
“Es conveniente ahora que volvamos la mirada a este misterio: lo están
sugiriendo múltiples experiencias de la Iglesia y del hombre contemporáneo; lo
exigen también las invocaciones de tantos corazones humanos, con sus
sufrimientos y esperanzas, sus angustias y expectación", escribió
entonces.
El Papa Juan Pablo II beatificó en 1993 y canonizó en el año 2000
a Santa Faustina, justamente en el segundo domingo de Pascua.
Durante la ceremonia de canonización declaró que cada segundo
domingo de Pascua se celebraría en toda la Iglesia el Domingo de la Divina
Misericordia.
San Juan Pablo II murió
el 2 de abril de 2005, la noche previa al Domingo de la Divina Misericordia
de aquel año, Fiesta de la Misericordia que él instituyó siguiendo el pedido de
Jesucristo a Santa Faustina.
El Papa Benedicto XVI beatificó a Juan Pablo II el 1 de mayo de
2011, en el segundo domingo de Pascua, y el Papa Francisco lo canonizó el 27 de
abril de 2014, también en la Fiesta de la Misericordia.
Por Mercedes de la Torre
Fuente: ACI Prensa