El Papa no quiere despidos, pero hay que contener los gastos y por eso ha decidido intervenir "según criterios de proporcionalidad y progresividad" con ajustes
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| Plaza de San Pedro durante la pandemia en 2020 (Marcello Leotta) |
Se
rebaja un 10 % el salario de los purpurados, un 8 % el de los jefes y
secretarios de dicasterios, y un 3 % el de los clérigos y religiosos. También
se bloquean por dos años los aumentos de remuneración por antigüedad para todos
los empleados de nivel 4 del escalafón en adelante.
"Un futuro
económicamente sostenible requiere hoy, entre otras decisiones, la adopción de
medidas relativas a los salarios del personal". Estas son las palabras
iniciales del motu proprio con el que el Papa Francisco ha decidido recortar
proporcionalmente y de forma indefinida los sueldos de los cardenales (10%), de
los jefes de dicasterio y de sus secretarios (8%), y de todos los sacerdotes,
religiosos y religiosas al servicio de la Santa Sede (3%). Mientras que todos
los empleados -incluidos los ya mencionados- verán bloqueado los reajustes por
antigüedad hasta 2023 (excepto los empleados laicos desde el primer al tercer
nivel del escalafón).
El Papa no
quiere despidos, pero hay que contener los gastos y por eso ha decidido
intervenir "según criterios de proporcionalidad y progresividad" con
ajustes que afectan especialmente a los clérigos, religiosos y a los niveles de
remuneraciones más altos. Según se lee en el motu proprio, la decisión papal
fue motivada por el "déficit que desde hace varios años marca la gestión
económica de la Santa Sede" y sobre todo por la situación generada por la
pandemia, "que ha afectado negativamente a todas las fuentes de ingresos
de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano". La finalidad de
la disposición es contribuir junto con otras medidas para un futuro
económicamente sostenible para la misión de los organismos centrales de la
Iglesia.
Por ello, a
partir del 1 de abril de 2021, la remuneración "pagada por la Santa Sede a
los cardenales se reduce" en un 10 %. La rebaja será del 8 % para los
empleados de la Santa Sede y del Governatorato y de otros entes relacionados
que se encuentren en los niveles salariales C y C1, es decir, los de los jefes
y secretarios de los dicasterios. Habrá una disminución del 3 % de forma
generalizada para los empleados clérigos o religiosos que se encuentren desde
el nivel salarial C2 hasta el primer nivel: una reducción que, por tanto,
afectará a todo el personal no laico. Los recortes descritos anteriormente no
se aplicarán en casos excepcionales relacionados con gastos de salud.
La congelación
de los aumentos bienales entre el 1 de abril de 2021 y el 31 de marzo de 2023
afectará a todo el personal que preste sus servicios en la Santa Sede, en el
Governatorato y en otros entes relacionados, por lo tanto, también a los
superiores ya mencionados. En el caso del personal laico esta congelación
afectará solo a los empleados a partir del cuarto nivel y, por ende, no tocará
los salarios más bajos.
Estas
disposiciones se aplican también al Vicariato de Roma, a los Capítulos de las
Basílicas papales de San Pedro en el Vaticano, de San Juan de Letrán y de Santa
María la Mayor, así como a la Fábrica de San Pedro y a la basílica de San Pablo
de Extramuros.
Vatican News
