LUIS ARGÜELLO, ANTE LA LEY TRANS

«Cuando se desprecia el vínculo con el propio cuerpo, la sociedad se disuelve a favor del poder»

A propósito del borrador de la Ley Trans, el obispo auxiliar de Valladolid y secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello,  remarcó en un tuit que: «algunos de los que rechazan el cambio de domicilio de unos contribuyentes, apoyan el cambio de sexo como derecho de autodeterminación».

El documento elaborado desde el Ministerio de Igualdad, —presidido por Irene Montero, de la formación política Unidas Podemos—, ha visto la luz antes de tener una visión armonizada sobre esta misma cuestión con su socio de gobierno, el PSOE, que en un comunicado en junio de 2020 a sus secretarios de igualdad, remarcó que «una polémica creciente respecto a la utilización y la confusión, en ocasiones interesada, de algunos conceptos fundamentales en el feminismo, como son el sexo y el género. 

Hay teorías (concretamente la teoría queer) que van ganando terreno en el mundo académico y activista, y que niegan la existencia del sexo biológico, por lo que desdibujan y difuminan la realidad de las mujeres. Si se niega el sexo, se niega la desigualdad que se mide y se construye en base a este hecho biológico».

Este nuevo choque de pareceres entre socios de gobierno en materias de tal calado como es la relación de las personas con su propio cuerpo y sexualidad, incide en el intento de Unidas Podemos de marcar distancia respecto al marco legal vigente en esta materia (Ley 3/2017), que requería a las personas que desearan cambiar de sexo contar  con un aval médico y psicológico.

Esta reformulación desde instituciones gubernamentales de lo que la persona es ontológica y biológicamente supone llegar a una nuevo vórtice de sucesos que necesita de una reflexión serena y una respuesta contundente ante los retos que se plantean hoy. Recuperar el valor intrínseco de lo que somos, del entorno  familiar en el que nos desplegamos y del país que nos acoge y nos hace posibles, es fundamental para no acabar disueltos en la dialéctica ideológica que busca hacerse fuerte en la cultura del ruido.

Ricardo Morales Jiménez

Fuente: Revista Ecclesia