¿Está o no está Dios?
Ya hace unos días que las
cigüeñas han llegado a la espadaña del Monasterio. No ha venido una primera
como otros años, sino las dos juntas. Siempre me gusta observarlas, hacerles
fotos...
El otro día estaba por la huerta
y, de repente, rompiendo el silencio, suena un ruido muy fuerte, como de chocar
nueces. Lo he oído varios días al pasear por la huerta. Estaba claro que era
algún animal. Al final me di cuenta de que eran las cigüeñas.
Este año la situación ha
cambiado: no hay ruido en la calle, no pasan coches, hay mucho silencio, y se
pueden percibir estos ruidos que otros años los tapaban otros más fuertes.
Mientras escuchaba este sonido,
le daba gracias al Señor por poder descubrir cada día lo que Él nos tiene
preparado. Muchas veces solo vemos cómo nos ha cambiado todo, lo que no
tenemos... pero no vemos lo nuevo que ha nacido, no descubrimos cómo el Señor
es vida, y, por ello, nos regala nuevas cosas todos los días. Pensar que en lo
que estamos viviendo no está Dios, es como creer que todo acabó con Jesús en la
cruz.
Es el momento de saber esperar en
Dios, que pase la tormenta, porque pasará, y después, si has conservado la
semilla de la Fe, llegará el momento de sembrar. No dudes de que Dios está
contigo en estos momentos, como lo estaba con Jesús: confía en Él.
Hoy el reto del amor es pensar
dos cosas que en este tiempo has descubierto, que antes no te habías percatado,
y da gracias a Dios por el gran regalo de la vida.
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
