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| Dominio público |
“La eutanasia va contra el
juramento hipocrático y el código deontológico de los médicos. Además, la
Asociación Médica Mundial la ha condenado de forma clara y explícita”, recalca
este médico, que insiste en que “destruye la relación de confianza
médico-paciente. Hoy en día, cuando un paciente va a un
hospital tiene la certeza de que lo que le van a hacer es algo bueno para él.
Con esta nueva ley, vamos a perder esta relación”.
Ante el
argumento de que el médico no va a hacer nada que el paciente no le haya
pedido, el presidente de los médicos madrileños habla de lo que está ocurriendo
en Holanda. “Hay pacientes que no están en sus plenas facultades. Las
enfermedades avanzadas deterioran la capacidad cognitiva. Cuando se apruebe la
ley, puede haber la incertidumbre de si es el hijo el que quiere la herencia.
Espero que alguien lea esta entrevista dentro de 10 años. Ojalá me equivoque,
pero se estará aplicando la eutanasia a pacientes que no la han
solicitado”, asegura.
Sobre
el caso holandés, explica que “la eutanasia se empezó a utilizar en unos
supuestos muy concretos, pero a medida que ha pasado el tiempo se produce ‘la pendiente deslizante’ y
esos supuestos se han ido cayendo. Hoy en día, en Holanda, están aplicando la eutanasia a ancianos
con demencia, a enfermos mentales y a niños con discapacidad, es decir,
pacientes que por su propia condición clínica no tienen la capacidad de
solicitarla”.
Otro
argumento es el de personas que piden la eutanasia en España por el dolor
insoportable. El Mundo habla
del marido de María José Carrasco, único procesado por eutanasia en este país,
que aseguraba que su mujer estaba seis horas seguidas gritando de dolor.
Martínez
Sellés afirma que “eso es
totalmente inhumano y significa que esta mujer no tenía unos cuidados
paliativos adecuados. Con los avances que hay en medicina, no debería
darse esa situación en ningún caso. De hecho, existe un recurso extremo que
nosotros aplicamos en el día a día, que es la sedación paliativa”.
Concretamente,
la sedación paliativa consiste en que “si yo tengo un paciente que tiene mucho dolor o no tengo
capacidad de controlar los síntomas, puedo sedar al paciente, aún a riesgo de
que pierda el conocimiento. Eso no tiene ningún problema desde un punto de
vista ético. Si el paciente se muere, eso no es eutanasia, sino un efecto
secundario no deseado”.
Sin
embargo, los activistas proeutanasia afirman que pese a todo esta mujer quería
morir. Pero el presidente del Colegio de Médicos de Madrid discrepa y cree que “esa paciente solicita que no quiere estar en esa situación y
habrá que darle un tratamiento para evitar que esté en esa situación. ¿Qué
es lo que hacemos cuando alguien se va a suicidar? Nos movilizamos como
sociedad para que no lo haga. Entendemos que esa persona tiene una situación en
ese momento que le está inclinando a hacer algo que no es bueno para ella.
Sorprende que ahora no se quiera evitar, sino que se facilite y que se quiera
obligar a los médicos, que estamos entrenados para lo contrario, a matar a
nuestros pacientes”.
Por
otro lado, este doctor niega que esta ley pueda dar un impulso a los cuidados
paliativos. Y lo justifica con evidencias: “Lo que se ha visto en los países donde se ha legalizado la
eutanasia es una merma de los cuidados paliativos. ¿Qué interés puede tener
para desarrollar unos buenos cuidados paliativos o investigar
enfermedades como el alzheimer si vas a matar a los pacientes que tienen esas
enfermedades? La eutanasia frena el progreso de la medicina y de los cuidados
paliativos. En este país, los cuidados paliativos están muy poco desarrollados.
Se recomiendan dos servicios por cada 100.000 habitantes y nosotros tenemos
0,6, o sea, que no llegamos ni a la mitad”.
Esta
falta de cuidados paliativos en un país como España tiene, a su juicio, graves
consecuencias. Entre ellas cita que “tenemos muchos pacientes que están sufriendo en los últimos
meses de su vida y no se les está dando el tratamiento adecuado. ¿Qué
alternativa se les va a ofrecer ahora? No se les va a dar unos buenos cuidados
paliativos, sino que la alternativa es matarles. Por eso digo que va a ser un
gran recorte sanitario en un país que será el más envejecido del mundo en menos
de 20 años”.
