Emaús es una realidad muy buena, que evangeliza muchísimo y conquista
corazones en un fin de semana, los atrae y los lleva hacia el Señor. Aunque ese
llevarlos al Señor se queda a veces solamente en una cosa sentimental o
emocional o en un momento puntual. Esa conquista del corazón tiene que ser algo
mucho más profundo. Por eso es tan importante que todos los hermanos de Emaús,
todos los caminantes o servidores después se hagan adoradores para que cuaje en
su alma todo lo que han vivido en ese fin de semana, para que penetre, para que
cale, para que profundice esa vivencia…Al final la transformación del alma no
es algo puntual ni emocional, sino que ya es permanente, duradera y profunda.
Cómo párroco,
¿Hasta qué punto le da seguridad y confianza saber que el Señor está velando en
la parroquia las 24 horas?
Me siento más seguro estando el Santísimo las 24 horas cuidando de la
parroquia. Hacíamos muchas cosas en la parroquia, pero faltaba poner a Jesús
Eucaristía en el centro de todo. Cuando inauguramos la capilla de adoración
perpetua, el 13 de mayo de hace 5 años, noté como si en ese momento se asentara
algo (Alguien) muy fuerte en la parroquia, como si sintiésemos una protección
muy especial y como si hubiera ángeles custodios, ángeles eslabonados rodeando
toda la parroquia y protegiéndola. Desde que hay adoración es un lugar sagrado,
aún más sagrado porque Jesús está siempre expuesto, 24 horas los 365 días del
año.
Siento mucho esa protección del cielo y de los santos. En la parroquia
tenemos mucha devoción a los santos, hay muchas imágenes de santos, todas
bendecidas. He sentido esa presencia muy fuerte de los santos y del santo por
excelencia que es el Santísimo expuesto. Además de esa protección notó como el
Señor nos acompaña y guía en todas las iniciativas pastorales de la comunidad.
¿Cuáles han sido
los frutos de conversión y bendiciones de todo tipo que han tenido en estos
años?
Aunque están cubiertas todas las horas, la mayoría del tiempo hay solo
una o dos personas. Necesitamos más adoradores. En esos momentos solitarios con
Jesús pasan muchas cosas que no te enteras. Seguro que hay muchas conversiones
que quedan solo en el corazón de los adoradores. Ha habido muchas curaciones
físicas, muchas sanaciones, muchas conversiones, muchas liberaciones…Un gran número
de personas se ha encontrado con Jesús en sus vidas. Muchos de ellos tienen la
adoración muy asimilada en su vida, pero les cuesta recibir la comunión o la
confesión…Es importante ver como el Señor hace un trabajo interior en estas
personas y ese trabajo muchas veces es silencioso, callado.
Me acuerdo de una mujer que una vez llegó muy alterada y muy nerviosa.
Me dijo que iba en el coche desde Santa Coloma y sintió con mucha fuerza la
necesidad de venir aquí y que no sabe como llegó porque no conocía esta zona.
Tenía el coche mal aparcado y con los intermitentes puestos. Le dije que
aparcase bien y tras aparcar, hablé con ella y llevé a la capilla del
Santísimo, que algunos le llaman la habitación de Dios. Estuvo una hora allí y
salió transformada.
Hay muchas personas que aparecen por aquí que no saben cómo ni por qué y
se encuentran con Jesús Eucaristía, que va haciendo milagros en ellos. Es un
trabajo de Jesús en el corazón, en la intimidad, en el silencio.
Para mí la adoración es crucial en mi vida como sacerdote y más en esta parroquia que tenemos capilla de adoración perpetua. Veo clave que me encuentre cada día con Jesús Eucaristía. Aparte de celebrar la Santa Misa, que lo hago cada día, puedo estar a ratos y tiempo con Jesús Sacramentado en silencio adorándolo. Lo necesito y eso me ayuda a vencer todas las dificultades, todos los problemas y tensiones del día a día de un sacerdote. Muchas veces tenemos los momentos de sinsabor o de gozo.
En los primeros pido ayuda y consuelo y en
los otros le doy gracias al Señor. Veo que la capilla de adoración perpetua es
mucho más que ese encuentro personal mío con Jesús. Veo también que durante el
tiempo de confinamiento del mes de marzo, que fue un tiempo muy difícil, por la
incertidumbre de no saber lo que iba a pasar, ni las decisiones que iba a tomar
la Iglesia o las autoridades civiles.
De las 60 capillas de adoración perpetua que hay en España, muchas de
ellas se cerraron por muchos motivos, algunas por miedo, otras por recomendaciones
del obispo o de las autoridades sanitarias, por los mismos adoradores…La
nuestra estuvo siempre abierta, junto con la de Santa Isabel y Sabadell, que
nos apoyamos mutuamente. Para mí y para toda la comunidad parroquial el tener a
Jesús Sacramentado en el centro (lo trasladamos de la capilla pequeña a la
Iglesia grande) era algo muy especial, sentíamos una gran protección, una
confianza de que todo iba a ir bien, pero no por el canto del resistiré, que es algo muy superficial,
sino porque Jesús estaba con nosotros.
Cada vez que pasaba delante de Él, tenía una certeza en el corazón de
que estando Jesús con nosotros nada nos podía pasar y si nos pasaba algo sabía
que Él lo permitía para un bien mayor.
Para mí como sacerdote, para mis feligreses y todos los adoradores esa
capilla era la tabla de salvación en mitad del océano de la incerteza y del
desconcierto. Hacíamos mucha alabanza a Jesús Eucaristía y yo como sacerdote
subía al campanario a bendecir todo el barrio y a todos los feligreses.
Yo puedo dar fe de que así es. Jesús Eucaristía tiene que ser el centro
porque Él es que nos invita a trabajar, a darnos, a servir… Jesús Eucaristía es
el que nos seca las lágrimas, el que nos da las fuerzas, el que nos da el ánimo
para seguir adelante porque en los tiempos que corren la pastoral es muy
difícil. Cuando estás un rato con Jesús Eucaristía sientes fortaleza para
seguir adelante. Esto lo decían San Ignacio de Loyola o Santa Teresa de Jesús.
Por ejemplo el fundador de los jesuitas decía que aunque el Santo Padre le
disolviese la Compañía de Jesús, que era lo que más quería, tras 15 minutos de
adoración ante el Santísimo recuperaría la paz.
Pensamos en crear una Fundación, llamada https://dmsantjosep.org/, para seguir
trabajando y evangelizando en este barrio. Tiene dos vertientes: una de acción
social, benéfico asistencial y otra más de evangelización. Arreglamos las casas
del barrio (apostolado San Martín de Porres), salimos a dar de comer y vestir a
gente sin techo (apostolado San Alberto Hurtado), tuvimos el comedor de San
José, en el que todos los miércoles dábamos de comer a unas 70 personas del
barrio, creando dinámicas y actividades para que ellos se sintiesen acogidos,
tenemos el apostolado Santa Apolonia dedicado a la salud, la despensa de San
José, el ropero de San Antonio de Padua…Tenemos acompañamiento personalizado
(apostolado de San Charbel). Todo viene de Mateo 25, 40 (tuve hambre y me diste
de comer, tuve sed…estaba desnudo…) Y el Señor dice que cuando lo hicimos con
uno de sus pequeños con Él lo hicimos…También les ayudamos a todo tipo de
gestiones, en el Ayuntamiento etc…
Al pensar en el logo de la Fundación, pensamos en una custodia…aunque
muchos puedan pensar que es sol físico, es ese sol espiritual que está siempre
brillando, que es Jesús Sacramentado. Ayudamos a personas metidas en drogas,
alcohol, problemas familiares, personales…Somos como esos camilleros que
llevamos a Jesús al paralítico para que pueda tocar a Jesús y sanarse. En el
fondo el centro de todo es Jesús Eucaristía, a Él vamos y de Él venimos. En el
tiempo de confinamiento, pedimos a la Guardia Urbana salvoconductos, para no
dejar de salir a la calle a atender a los más pobres. Muchas gracias por la
entrevista y que Dios bendiga a todos los lectores.
Por Javier
Navascués
