El Papa Francisco advirtió que el cristiano debe tener el corazón bien orientado, de tal modo que no ceda a la tentación de la nostalgia, que es verdaderamente “una patología espiritual”
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| Papa Francisco. Crédito: Daniel Ibáñez / ACI Prensa |
Tras recordar al fallecido sacerdote Adriano Vincenzi, que
promovió el festival, el Papa Francisco dijo que el lema de esta edición
recuerda que “para nosotros los cristianos el futuro tiene un nombre y este
nombre es esperanza. La esperanza es la virtud de un corazón que no se cierra
ante la oscuridad, no se cierra ante el pasado, no vive solo en el presente
sino que sabe ver el mañana”.
Francisco dijo luego que “un pensador ruso, Vjačeslav Ivanovič
Ivanov, afirma que solo lo que Dios recuerda existe verdaderamente. De aquí que
la razón de la dinámica de los cristianos no es la de entretenerse
nostálgicamente en el pasado, sino en acceder a la memoria eterna del Padre, y
esto es posible viviendo una vida de caridad”.
De ese modo, “no la nostalgia, que bloquea la creatividad y nos
hace personas rígidas e ideologizadas, también en el ámbito social, político y
eclesial, sino más bien la memoria, tan intrínsecamente ligada al amor y a la
experiencia, es la que se convierte en una de las dimensiones más profundas de
la persona humana”.
Luego de recordar la importancia de haber recibido el don de la
vida eterna en el Bautismo, el Papa alentó a vivir la caridad con los demás,
para que “toda nuestra vida sea de algún modo una liturgia, una anámnesis, es
decir una memoria eterna de la Pascua de Cristo”.
De ese modo, resaltó, el festival de este año afirma que “vivir la memoria del
futuro significa hacer que la Iglesia, el gran pueblo de Dios, pueda construir
en la tierra el inicio y el germen del reino de Dios”.
Esta actitud “nos ayuda a superar la tentación de la utopía, de
reducir el anuncio del Evangelio al simple horizonte sociológico o de dejarnos
engañar por el ‘marketing’ de las varias teorías económicas o facciones
políticas”.
“En el mundo con la fuerza de la creatividad de la vida de Dios en
nosotros sabremos fascinar el corazón y la mirada de las personas al Evangelio
de Jesús, ayudaremos a hacer fecundar proyectos de nueva economía inclusiva y
de política capaces del amor”, concluyó el Santo Padre.
Por Walter Sánchez Silva
Fuente: ACI Prensa
