![]() |
| Francisco de la Torre es alcalde de Málaga desde el año 2000 |
Él mismo reconoce que su
oración es “poco convencional”. Afirma que reza de “forma muy variada. A veces
es una oración de unos pocos segundos, de un minuto, en un momento de emoción
cuando veo amanecer o atardecer en un paseo de cualquier día. Son
momentos que se prestan mucho a la meditación religiosa”.
"La política y la
oración"
El regidor vincula su oración con su trabajo como servidor público puesto que rezar ayuda a ver “a toda la población de una ciudad, de un país, del planeta, como una comunidad de vecinos, de seres humanos en marcha, que debemos ir ayudándonos unos a otros, progresando, para tener una sociedad más justa, más igual, más solidaria.
En la
oración también encuentro esa visión del otro como un prójimo que tiene
problemas, inquietudes, y al que hay que ayudarle. Por tanto, en el trabajo
diario (nosotros, desde lo público; otros, desde su tarea privada) se
hace también oración: trabajar de cara al bien común, viendo a Jesucristo en
los demás y tratando de sentirnos cerca de cada uno de los seres que nos
rodean”.
La naturaleza le ayuda en
la oración, a verse "en la inmensidad del universo, como una parte de él.
Eso te anima a pensar en lo trascendente, a ver a Dios como alguien superior a
nosotros pero con quien podemos tener una relación de afecto. En el caso de
nuestra fe católica, centrado en Jesucristo y en la Virgen María. En la
oración reconocemos la infinitud de Dios y la finitud nuestra, nuestra levedad
y pequeñez; la necesidad de tener un horizonte más allá de la vida
material; pensar, sentir y creer en una vida trascendental que se extiende más
allá de los confines de nuestra vida terrena”.
Además, reconoce que su
oración preferida es el Padrenuestro: “veo en ella la posibilidad de un
diálogo muy directo y muy claro con nuestro Padre”. Pero como buen
malagueño, “me viene con frecuencia la advocación de la Virgen de la Victoria,
nuestra patrona. A ella acudo en los momentos difíciles”, añade.
Fuente: ReL
