Con depósito
Al bajar las
escaleras me quedé mirando a una planta que estaba en la repisa de la ventana.
La monja que la cuida había puesto, clavado en la tierra del tiesto, una
especie de depósito de plástico. Me acerqué y vi que estaba lleno de agua y
que, gracias a eso, la planta podía recibir poco a poco el agua que necesita.
Sí, me di
cuenta de que la oración es llenar el depósito, es poner la mirada en Cristo,
dejar que Él esté en el centro para tener Vida a lo largo del día. Es dejar que
Cristo se clave en la tierra, en tu corazón, y vaya nutriendo todo lo que
haces.
Hoy el reto
del amor es que dejes que Cristo llene tu depósito. Acércate a una iglesia diez
minutos, así como una planta; sin manual, ni libro de instrucciones... solo
siéntate delante de Él, mírale y deja que haga el resto. Deja que Él te llene
de Su Amor para seguir caminando.
VIVE DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
