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| Judíos y cristianos una "comunidad de hermanos" |
Data del 28 de octubre de 1965 el
documento del Concilio Vaticano II Nostra Aetate que marcó un punto de
inflexión en las relaciones entre el cristianismo y el judaísmo. Cincuenta y
cinco años después de esa declaración, un comunicado de la Comisión Vaticana
para las Relaciones Religiosas con los Judíos (Crrj) y el Comité Judío
Internacional para las Consultas Interreligiosas (Ijcic) enfatizó su
importancia.
Koch: un hito en el diálogo entre
católicos y judíos
"Puede considerarse con
razón la 'Carta Magna' del diálogo judío-católico", dice en su mensaje el
Cardenal Kurt Koch, presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los
Cristianos y también presidente de la Comisión para las Relaciones Religiosas
con los Judíos. "Después de que el Papa Juan Pablo II habló de los judíos
como los hermanos mayores de los cristianos y el Papa Benedicto XVI como
nuestros padres en la fe, ahora podemos hablar de una comunidad de hermanos y
hermanas entre judíos y cristianos. Destacando los numerosos frutos generados
por un camino compartido, el cardenal recuerda la necesidad de continuar por la
senda de "una comprensión mutua más profunda, siempre con el respeto mutuo
de las tradiciones religiosas de cada uno".
Rabino Marans: gracias al
compromiso del Papa contra el antisemitismo
En el mensaje del Rabino Noam E.
Marans, presidente del Comité Judío Internacional para Consultas
Interreligiosas (Ijcic), hay palabras de gratitud al Papa. "En un momento
en que el antisemitismo está en alza y la amenaza física a las comunidades
judías y a los judíos es extremadamente real, estamos agradecidos por la
firmeza del Papa Francisco, que ha hablado fuerte y repetidamente contra este
flagelo".
Asimismo, el Rabino explica que
Nostra aetate (No. 4) ha sido fuertemente amplificada por "las visitas
papales a las sinagogas, a los horribles y aún así, sagrados lugares de los
crímenes del Holocausto, y al Estado de Israel desde el establecimiento de las
relaciones diplomáticas entre el Vaticano e Israel en 1993. El Comité Judío
Internacional para las Consultas Interreligiosas elogió el liderazgo del Papa
Francisco al condenar el creciente antisemitismo y expresó su solidaridad con
los cristianos perseguidos".
Comisión para las Relaciones
Religiosas con el Judaísmo
La solidaridad se expresa, por
tanto, a "nuestros hermanos y hermanas cristianos", escribe el
Rabino, que en el mundo "sufren graves violaciones de la libertad
religiosa, discriminación y persecución". Marans define "una bendición
de amistad" al camino del diálogo emprendido y basado en la convicción de
"que los seres humanos son creados a imagen y semejanza de Dios y que
nuestros destinos están inextricablemente unidos".
Cabe destacar, que la Comisión
para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo fue establecida en 1974 para
sustituir a la oficina para las relaciones entre católicos y judíos en la
aplicación del mandato de Nostra Aetate (No. 4). A lo largo de los decenios, la
Comisión ha ampliado sus enseñanzas e iniciativas y cada dos años convoca,
junto con el Comité Judío Internacional de Consultas Interreligiosas, el Comité
Internacional de Enlace Judío-Católico para abordar cuestiones actuales de
interés mutuo.
Benedetta Capelli - Ciudad del Vaticano
Vatican News
