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| © OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS |
María explica cómo reconoció esa
llamada a desplazarse a otro país para difundir el Evangelio:
«Sentí
-recuerda- que el Señor me estaba llamando a no guardarme nada para mí, a
entregarle a Él ese rinconcito de mi vida que yo tenía guardado, en el que me
daba miedo que entrase el Señor. Sentí de una forma fuerte que Dios me llamaba
a una entrega total a Él».
María
confiesa que experimentó el miedo y decidió no hablar de ese asunto con su
marido, Juan Pablo. Pasaron meses hasta que ella se decidió a
compartir con él la inquietud.
Aquella
conversación generó un proceso de discernimiento entre
los dos y, al cabo de unos meses, en un encuentro neocatecumenal, Juan Pablo y
María se levantaron para ofrecerse como misioneros a la parte del mundo donde
fuera necesario. Así comenzó la maravillosa historia de amor de
este matrimonio español con Tanzania.
La vida en Tanzania
Por las mañanas los niños van al colegio de las Agustinas
misioneras. Ya han aprendido suajili, se han adaptado al método
educativo del país y tienen amigos. Además, en casa la familia cuenta con el
trabajo de una mujer local que se hace cargo de los niños para que el
matrimonio pueda ir por las tardes a la parroquia.
«Salir
de nuestra comodidad para anunciar el Evangelio»
«El
Espíritu Santo -añade- siempre nos llama a salir de nuestra comodidad para anunciar el
Evangelio«. Para que las misiones puedan llevarse a cabo, pide
ayuda a todos, cada uno en la medida en que pueda colaborar «cada uno desde su
propia circunstancia». Y recalca: «Lo importante es estar unidos en la
oración».
Donativos
que dan fruto material y espiritual
En
este año 2020, la Iglesia Católica destinó 56.000 dólares
a Arusha (donde viven Juan Pablo y María) para que pueda
funcionar la diócesis y haya sostenimiento de los catequistas nativos, que
llegan adonde no pueden alcanzar los misioneros. Además, se promueve la
comunicación de la diócesis. Juan Pablo y María no cobran por la tarea que
desempeñan.
El
dinero se logra gracias a los donativos que desde cualquier parte del mundo
realizan miles, millones de personas en la campaña del Domund, que se celebra el
próximo domingo 18 de octubre, y que canalizan las Obras
Misionales Pontificias (OMP).
Así,
en los últimos 16 años, a Tanzania han llegado un total de 1.826.502 dólares,
más de 114.000 dólares al año de media.
Crecen
las escuelas, las parroquias y los bautismos
Con
ellos, se ha podido experimentar un crecimiento de la labor católica en el
país: se ha pasado de 17 a 39 parroquias, y de 1 a 281
escuelas. Y lo que es más importante: se ha pasado de 1.926 a 46.500
bautismo
Dolors
Massot
Fuente: Aleteia
