El
instrumento adecuado

Nos
han regalado un montón de manzanas. Antes de que se pongan malas, la
procuradora ha decidido hacer compota, así que, el otro día, fuimos a pelarlas.
A
mí se me da fatal hacerlo “a cuchillo”. Voy lentísima, y acabo con más de un
corte... Pero no te preocupes, pues hace tiempo que di con la solución: ¡el
pelapatatas!
A
media mañana tuve que irme, y me pidieron que les prestase mi instrumento, pues
querían probarlo.
-¿Qué
tal se os ha dado? -pregunté, entusiasmada, cuando nos volvimos a ver.
-¡¡Ese
pelapatatas es una guarrería!! -me contestaron entre risas- ¡Se hace mejor con
el cuchillo!
Pero
esto, que parece tan sencillo “pelando manzanas”, en el día a día puede no serlo
tanto.
En
efecto, Cristo te ha creado con unos dones, unas capacidades y habilidades, ¡es
lo que Él ha querido para ti! Y te ha marcado un camino que es irrepetible,
solo para ti.
Pero,
a pesar de esta prueba de un amor tan personal, tan único, ¡cuántas veces me
sorprendo mirando con cierta envidia los dones de los demás! ¿Acaso no te ha
sucedido a ti también?
“Cómo
me gustaría ser como esta persona”, “cómo me gustaría hacer esta tarea como
aquella otra”... Frases así nos salen de forma natural, pero siempre corremos
el riesgo de que, por querer imitar los dones de otros, olvidemos por completo
los nuestros.
Y
lo peor es que... ¡cada uno tiene su instrumento! No todos tenemos la misma
habilidad para manejar el cuchillo o el pelapatatas, aunque todos estamos
llamados a “pelar manzanas”, a llenar este mundo con el amor del Señor.
Jesucristo
no quiere que seas una fotocopia, sino que quiere que llegues a ser la obra
única y maravillosa que Él un día soñó.
Hoy
el reto del amor es que le pidas al Señor que ilumine tus dones. Cuéntale a
Cristo qué se te da bien, con qué cosas disfrutas... y ahora pídele que te
ilumine esas habilidades, ¡para que puedan ser instrumentos de Su amor!
Cocinar, contar cuentos, sonreír... sea cual sea tu instrumento, ¡únete a “pelar
manzanas”, a llenar esta jornada de amor! ¡Feliz día!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma