A LOS QUE LES HA TOCADO LA
LOTERÍA SE PONEN COMO LOCOS DE CONTENTOS. ¿POR QUÉ? ¡hombre! porque con muy
poco gasto, luego, si tienes suerte, ganas mucho, mucho dinero. Así pasa con
aquel que vive su vida con un poco de esfuerzo, "gasta" un poco de tiempo
en confesar, "gasta" un poco en ir a misa, gasta en vivir los
Mandamientos, y, luego -sin sorteo- sino ¡seguro! ganas la FELICIDAD PARA
SIEMPRE.
P. EVARISTO DE VICENTE