El
Papa Francisco concedió una entrevista a los medios de comunicación italianos,
La Stampa y Vatican Insider
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| 2019.08.07 Papa Francisco dialoga con peregrinos (Vatican Media) |
El
Pontífice expresó que debe asegurarse el futuro de Europa y que el Sínodo sobre
la Amazonía será una respuesta a la emergencia ambiental planetaria, pero nace
de la Iglesia y tendrá una dimensión evangelizadora.
Domenico Agasso, de La Stampa y coordinador de Vatican
Insider, entrevistó al Papa Francisco,quien afirmó que Europa debe
ser salvada porque es un patrimonio que "no puede y no debe ser
disuelto". El diálogo y la escucha "desde la propia identidad" y
los valores humanos y cristianos son el antídoto contra el soberanismo y el
populismo, y el motor de "un proceso de recuperación" que "puede
progresar sin interrupción".
¿Cuáles son los
principales desafíos?
«El
más importante: el diálogo. Entre las partes, entre los hombres. El mecanismo
mental debe ser “primero Europa y luego cada uno de nosotros”. El “cada uno de
nosotros” no es secundario, es importante, pero cuenta más Europa. En la Unión
Europea se debe hablar, discutir, conocer. A veces, por el contrario, se ven
solamente monólogos de compromiso. No: es necesaria también la escucha».
¿Qué se necesita para el
diálogo?
«Hay
que partir desde la propia identidad».
Y,
¿cuánto pesan las identidades? Si se exagera con la defensa de las identidades,
¿no se corre el riesgo de caer en el aislamiento? ¿Cómo se da una respuesta a
las identidades que generan extremismos?
«Le
pongo el ejemplo del diálogo ecuménico: yo no puedo hacer ecumenismo sino
partiendo de mi ser católico, y el otro que hace ecumenismo conmigo debe hacerlo
como protestante, como ortodoxo… La propia identidad no es negociable, se
integra. El problema de las exageraciones es que se cierra la propia identidad,
no nos abrimos. La identidad es una riqueza –cultural, nacional, histórica,
artística–, y cada país tiene la suya, pero debe ser integrada mediante el
diálogo. Esto es decisivo: desde la propia identidad, abrirse al diálogo para
recibir de las identidades de los demás algo más grande. No hay que olvidar
nunca que el todo es superior a las partes. La globalización, la unidad, no
debe ser concebida como una esfera, sino como un poliedro: cada pueblo conserva
la propia identidad en la unidad con los demás».
Soberanismo conduce a las
guerras
El
Papa explica que el soberanismo "conduce a las guerras", y que el
populismo es una forma de imponer una actitud, una visión del mundo, que nada
tiene que ver con una cultura popular, que realmente pondría a la gente en
primer lugar.
La
acogida, el acompañamiento, la promoción y la integración siguen siendo los
criterios a seguir en el caso de los inmigrantes. Nunca se debe descuidar el
derecho a la vida de nadie, y debemos recordar las condiciones de guerra y
hambre que llevaron a la mayoría de estas personas a huir.
Amazonia es un
"Sínodo de Emergencia"
En
octubre tendrá lugar en el Vaticano el Sínodo sobre la Amazonia, un Sínodo
"hijo de Laudato Si'", que era una encíclica social basada en el
cuidado de la Creación, y no una "encíclica verde", quiere precisar
Francisco. Pero también será un "Sínodo de la Emergencia". Francisco
dice que está sorprendido por el hecho de que el 29 de julio el hombre ya haya
consumido todos los recursos renovables para el año en curso. Con el
derretimiento del hielo en Islandia y Groenlandia, los incendios en Siberia, el
aumento de los residuos plásticos en el mar y el riesgo de que suba el nivel
del mar, el planeta está experimentando "una emergencia global".
Sin
embargo, el Sínodo "no es un encuentro de científicos o políticos",
ni un Parlamento, sino "una obra de comunión guiada por el Espíritu
Santo". La voluntad de definir "diferentes maneras de
evangelizar" será central, pero la ordenación de los "viri
probati" no será un tema central, afirma Francisco.
La Amazonia es decisiva
para el futuro del planeta
La
elección de la Amazonia, que implica a nueve Estados corresponde a un lugar
"representativo y decisivo" que, en relación con los océanos,
"contribuye de manera decisiva a la supervivencia del planeta". Este
territorio está amenazado por "los intereses económicos y políticos de los
sectores dominantes de la sociedad". Por lo tanto, los responsables
políticos deberían "eliminar su propia connivencia y corrupción" y
"asumir responsabilidades concretas", como en el caso de las
"minas a cielo abierto" que envenenan el agua y causan muchas enfermedades.
Y
es de la Amazonía de donde "proviene gran parte del oxígeno que
respiramos". Deforestar, por lo tanto, significa "matar a la
humanidad", recuerda Francisco, quien explica que la pérdida de
biodiversidad y la aparición de nuevas enfermedades letales muestran "una
deriva y devastación de la naturaleza que podría llevar a la muerte de la
humanidad". Sin embargo, el Papa ve los numerosos movimientos de jóvenes
ecologistas, como el de Greta Thunberg, como un signo de cambio de percepción y
de comportamiento prometedor para el futuro.
Michele
Raviart - Ciudad del Vaticano
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