Saludo a los protagonistas
con la oración para que este gesto significativo constituya un paso más en el
camino de la paz, no sólo en esa península sino en todo el mundo
El
histórico encuentro entre Kim Jong-Un y el Presidente Donald Trump en Corea del
Norte, fue tomado como ejemplo por el Papa Francisco, quien expresó su
esperanza de que este gesto “constituya un paso más en el camino de la paz”
El
histórico apretón de manos entre el presidente estadounidense Donald Trump y el
líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, en Corea del Norte, tuvo una mención
especial por parte del Papa Francisco durante los saludos tras la oración del
Ángelus en el domingo 30 de enero.
El gesto constituya un
paso más en el camino de la paz
El
presidente Donald Trump cruzó la frontera entre las dos Coreas solo, por
invitación del líder Kim Jong-Un, en la zona desmilitarizada en Panmunjon, la
aldea construida en el Dmz, establecida por el armisticio de 1953 entre Corea
del Sur y Corea del Norte, convirtiéndose así en el primer Presidente
estadounidense en pisar tierra norcoreana. “Es un gesto que abre un nuevo
futuro”, Kim Jong-Un. Trump, por su parte, manifestó que fue “un honor” haber
sido el primer presidente en ir al norte de la península coreana. El
encuentro duró alrededor de una hora. La Casa Blanca informó que Trump invitó a
Kim Jong-un a Washington. Este fue el tercer encuentro entre ambos, después de
los de Singapur y Hanoi.
«En
las últimas horas – dijo por su parte el Papa Francisco – hemos asistido a un
buen ejemplo de la cultura del encuentro en Corea. Saludo a los protagonistas
con la oración para que este gesto significativo constituya un paso más en el
camino de la paz, no sólo en esa península sino en todo el mundo».
Que nadie sea abandonado o
explotado
En
sus saludos a todos los fieles y peregrinos, el Pontífice deseó a los
trabajadores un período de descanso en el verano italiano que pueda beneficiar
a ellos y a sus familias, y dijo que reza en particular por quienes han sufrido
en estos días las consecuencias del intenso calor, a saber, “los enfermos, los
ancianos, las personas que tienen que trabajar al aire libre, en las obras”
“Que nadie sea abandonado o explotado” rogó.
Griselda
Mutual – Ciudad del Vaticano
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