COLABORACIÓN DE JUAN CARLOS CARVAJAL PARA LA VIGILIA PASCUAL

Vigilia Pascual

MONICIÓN DE ENTRADA

Esta noche celebramos el acontecimiento más importante de nuestra fe: la Resurrección del Señor. Este misterio da sentido a nuestras vidas, porque en la Victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte ya está anticipada nuestra propia victoria.

Comenzamos la celebración en torno al fuego, de él surgirá una Luz que iluminará la noche. Después, de la mano de la Palabra, haremos un recorrido por la historia de la salvación. Continuaremos, posteriormente, con la liturgia bautismal, donde renovaremos nuestro bautismo. Y concluiremos con la liturgia eucarística, cumbre de la celebración pascual. 

La liturgia de hoy es muy rica. Dejemos que la Palabra de Dios, los ritos y las oraciones nos introduzcan en el misterio central de nuestra fe.

MONICIÓN A LA LITURGIA DE LA PALABRA

Comenzamos la segunda parte de nuestra celebración: la liturgia de la Palabra. Es el momento de hacer memoria de la historia de salvación que Dios ha hecho con su pueblo. ¡Es nuestra propia historia!

Escuchemos los textos que se van a proclamar, hagamos nuestros los sentimientos de los salmos y estemos atentos a la oración presidencial que nos va a ir acompañando a lo largo de este recorrido por la historia de amor que Dios ha hecho con nosotros. Esas oraciones nos manifestarán como todas las promesas divinas se cumplen en Cristo.  

MONICIÓN A LA LITURGIA BAUTISMAL

Pasamos a la tercera parte de nuestra celebración: la liturgia bautismal.

Al bautizarnos, la Iglesia nos hizo partícipes del Misterio pascual de Cristo. En virtud del agua y del Espíritu, fuimos muertos al pecado para nacer a la vida divina que nos alcanzó la entrega de Jesús.

A continuación, como cada noche pascual, vamos a renovar las promesas del Bautismo y recibiremos sobre nosotros la aspersión del agua bendita. Que este rito bautismal nos lleve a vivir como hijos de la Luz, servidores del Reino de Dios en medio del mundo.

MONICIÓN A LA LITURGIA EUCARISTICA

Pasamos a la cuarta parte de nuestra celebración: la liturgia eucarística.

En este instante, ya es domingo, día en el que Cristo ha resucitado. Y nos disponemos a celebrar la liturgia eucarística. El Resucitado, bajo el velo del pan y del vino, se va hacer presente en medio de nosotros para hacernos partícipe de su triunfo por la comunión en su Cuerpo y en su Sangre.

Vivamos con gozo y alegría este momento cumbre de las fiestas pascuales.

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada suplica respondemos: ¡Danos a participar de tu resurrección!

- Por todos los que hoy, en cualquier lugar del mundo, celebramos la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, para que seamos testigos de este Evangelio de vida. OREMOS AL SEÑOR.

- Por los gobernantes para que consciente o inconscientemente sean servidores del Reino de Dios que Jesús nos ha alcanzado en su Pascua. OREMOS AL SEÑOR.

- Por los que por falta de fe se aferran a esta vida, por los que tiene miedo a la muerte, para que se encuentren con el Resucitado y así vean alumbrada la esperanza de la vida eterna. OREMOS AL SEÑOR.

- Por las jóvenes generaciones a quienes la cultura materialista de hoy les cierra a la trascendencia, para que no se resignen a quedar encerrados en la oscuridad.  OREMOS AL SEÑOR.

- Por los que participamos en esta Vigilia pascual, para que viviendo la nueva vida del Resucitado sirvamos la venida del Reino de Dios e irradiemos la Luz de Cristo. OREMOS AL SEÑOR.