Esta noche celebramos el acontecimiento más importante de nuestra fe: la
Resurrección del Señor. Este misterio da sentido a nuestras vidas, porque en la
Victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte ya está anticipada nuestra
propia victoria.
Comenzamos la celebración en torno al fuego, de él surgirá una Luz que
iluminará la noche. Después, de la mano de la Palabra, haremos un recorrido por
la historia de la salvación. Continuaremos, posteriormente, con la liturgia
bautismal, donde renovaremos nuestro bautismo. Y concluiremos con la liturgia
eucarística, cumbre de la celebración pascual.
La liturgia de hoy es muy rica. Dejemos que la Palabra de Dios, los
ritos y las oraciones nos introduzcan en el misterio central de nuestra fe.
MONICIÓN A LA
LITURGIA DE LA PALABRA
Comenzamos
la segunda parte de nuestra celebración: la liturgia de la Palabra. Es el
momento de hacer memoria de la historia de salvación que Dios ha hecho con su
pueblo. ¡Es nuestra propia historia!
Escuchemos
los textos que se van a proclamar, hagamos nuestros los sentimientos de los
salmos y estemos atentos a la oración presidencial que nos va a ir acompañando
a lo largo de este recorrido por la historia de amor que Dios ha hecho con
nosotros. Esas oraciones nos manifestarán como todas las promesas divinas se
cumplen en Cristo.
MONICIÓN A LA
LITURGIA BAUTISMAL
Pasamos a la
tercera parte de nuestra celebración: la liturgia bautismal.
Al bautizarnos,
la Iglesia nos hizo partícipes del Misterio pascual de Cristo. En virtud del
agua y del Espíritu, fuimos muertos al pecado para nacer a la vida divina que
nos alcanzó la entrega de Jesús.
A
continuación, como cada noche pascual, vamos a renovar las promesas del
Bautismo y recibiremos sobre nosotros la aspersión del agua bendita. Que este
rito bautismal nos lleve a vivir como hijos de la Luz, servidores del Reino de
Dios en medio del mundo.
MONICIÓN A LA
LITURGIA EUCARISTICA
Pasamos a la
cuarta parte de nuestra celebración: la liturgia eucarística.
En este
instante, ya es domingo, día en el que Cristo ha resucitado. Y nos disponemos a
celebrar la liturgia eucarística. El Resucitado, bajo el velo del pan y del
vino, se va hacer presente en medio de nosotros para hacernos partícipe de su
triunfo por la comunión en su Cuerpo y en su Sangre.
Vivamos con
gozo y alegría este momento cumbre de las fiestas pascuales.
ORACIÓN DE LOS FIELES
A cada suplica respondemos: ¡Danos
a participar de tu resurrección!
- Por
todos los que hoy, en cualquier lugar del mundo, celebramos la victoria de Cristo
sobre el pecado y la muerte, para que seamos testigos de este Evangelio de vida.
OREMOS AL SEÑOR.
- Por los gobernantes
para que consciente o inconscientemente sean servidores del Reino de Dios que
Jesús nos ha alcanzado en su Pascua. OREMOS
AL SEÑOR.
- Por los
que por falta de fe se aferran a esta vida, por los que tiene miedo a la
muerte, para que se encuentren con el Resucitado y así vean alumbrada la
esperanza de la vida eterna. OREMOS AL SEÑOR.
- Por las jóvenes generaciones a
quienes la cultura materialista de hoy les cierra a la trascendencia, para que
no se resignen a quedar encerrados en la oscuridad. OREMOS AL SEÑOR.
- Por los que participamos en esta
Vigilia pascual, para que viviendo la nueva vida del Resucitado sirvamos la
venida del Reino de Dios e irradiemos la Luz de Cristo. OREMOS AL SEÑOR.
