El buzo que se salvó de milagro luego de haber sido
atrapado y escupido por una ballena
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| Shutterstock-Surin Phumphuang 1 |
Los relatos bíblicos nos hablan de tres
días y tres noches. Sin embargo, la curiosa experiencia que vivió el buzo y
defensor del medioambiente sudafricano Rainer Schimpf sucedió en un “santiamén”.
El hecho, que hoy asombra al
mundo, sucedió mientras filmaba un cardumen de sardinas. Pero en determinado
momento, y de la manera menos esperada, un cetáceo -de 15 metros de largo y 25
toneladas de peso- lo atrapó con su boca y lo escupió.
“Había empezado a filmar delfines,
tiburones, alcatraces, pinguinos y cormoranes que se alimentaban de sardinas
cuando, llegando desde el fondo, un rorcual de Bryde surge súbitamente”, dijo a AFP este hombre, cuya
historia –que fue registrada gracias a quienes lo acompañaban en el mar, su
esposa y un fotógrafo- hoy conmueve a las redes sociales.
“Sólo fueron unos segundos, hasta que el
rorcual se dio cuenta de su error y abrió la boca para escupirme”, agregó este
hombre, quien se salvó verdaderamente de milagro.
El verdadero Jonás
En tanto, lejos de esta curiosidad, el
relato del verdadero Jonás -el famoso profeta arrojado al mar y vinculado a los
ninivitas, considerados paganos por los judíos, que estuvo tres días en el
vientre de un pez hasta que luego de rezar intensamente fue escupido- sigue
atrapando a las nuevas generaciones, y deja una gran enseñanza de misericordia
que lo único que hace es reafirmar que “Dios salva a todos los hombres”.
He aquí la súplica de Jonás
luego de ser tragado por el pez: “En mi angustia llamé a Yavé y me
respondió, grité desde el lugar de los muertos y tú oíste mi voz”.
El relato culmina con la orden
de Yavé y la expulsión del Jonás del vientre del pez.
Fuente:
Aleteia
