El
pueblecito de Candelaria, en la isla de Tenerife, alberga el punto de partida
de una advocación mariana que se extendió por el Nuevo Mundo
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| DaLiu I Shutterstock |
La Virgen de la Candelaria es,
en Canarias, “la Morenita”, una advocación mariana hacia la que todos los
isleños sienten un cariño especial. La basílica (y Santuario de Nuestra Señora)
está situada en la población de Candelaria, en la isla de Tenerife a unos 20
kilómetros al sur de Santa Cruz, y al año recibe miles de visitas de turistas,
curiosos y peregrinos de todo el mundo que van a buscar la protección de la que
es “la luz”.
El nombre
popular de “la
Morenita” responde al color de la imagen de la Virgen con
el Niño. La encontraron los aborígenes guanches en
una fecha situada entre 1392 y 1405, y de ello queda constancia desde 1594
gracias al escrito de fray Alonso de Espinosa,
que constituye uno de los libros más antiguos que tratan sobre Canarias.
La situación
estratégica para las rutas marinas hizo que las Islas Canarias se convirtiera
en lugar de paso y aprovisionamiento para la navegación marítima, más cuando
Colón descubrió el Nuevo Mundo.
Los canarios que se incorporaban a los grupos de
expedicionarios que ya en el siglo XVI partían rumbo a nuevas tierras hicieron
que la devoción a la Virgen de la Candelaria se extendiera por
los más diversos países latinoamericanos. Por esta razón, países como Colombia,
Venezuela u Honduras, desde México hasta la Patagonia, cuentan con esta
advocación.
Sin olvidar
Estados Unidos: la ciudad de San Antonio, en el estado
sureño de Texas, fue fundada por canarios, quienes
construyeron la Catedral de San Fernando. Allí, cómo no, también se venera la
Virgen de la Candelaria.
Sin ir más
lejos, los historiadores relatan que Cristóbal Colón -en su
viaje al Nuevo Mundo- llegó a las Islas Canarias el 9
de agosto de 1492y partió de allí el 6 de septiembre del mismo
año, después de repostar y de agregar a varios canarios a su expedición, por el
conocimiento que tenían de las aguas y por su destreza en la navegación.
Al mismo
tiempo, también nos ha llegado noticia de que Hernán Cortésllevaba al
cuello una medallita de la Virgen de la Candelaria.
Esto explica que en México la Candelaria sea muy popular.
Cómo sucedió la aparición de la Virgen
Según cuenta la tradición, Nuestra
Señora se apareció a dos guanches que pastoreaban su
rebaño. Estos, al llegar a la boca de un barranco, notaron que el ganado no
avanzaba, como si algo impidiera el paso. Para ver qué ocurría, uno de los
pastores avanzó y vio en lo alto de una peña una imagen de madera como de un
metro de alto. Sostenía a un niño en su brazo derecho y una vela en el
izquierdo. El niño llevaba en sus manos un pájaro de oro.
Cada año, para celebrar la Presentación
de Jesús en el Templo y la Purificación de la Virgen, miles de
personas se acercan a la Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria para
rezar, dar gracias o pedir milagros por su intercesión.
La actual imagen de madera no es
la original. El 7 de noviembre de 1826, un fuerte temporal de lluvia y viento
azotó la costa tinerfeña e hizo que desapareciera, por lo que tuvo que ser
esculpida otra imagen. Su autor es el escultor Fernando Estévez.
El templo
El templo, de color blanco principalmente,
está situado junto al mar y es de una gran belleza. Levantado en estilo
neoclásico entre 1949 y 1959, es el primero que fue
construido en el archipiélago canario. Tiene un campanario de 45 metros de
alto. Además del 2 de febrero, también el 15 de agosto se celebra allí con
especial solemnidad.
El visitante puede acercarse al Museo
de Arte Sacro y, junto a la Basílica, al Real
Convento de Nuestra Señora de la Candelaria, que regenta la
Orden de los Dominicos. En la Plaza de la Patrona de Canarias se encuentran las
esculturas de los 9 menceyes, que homenajean a los antiguos jefes guanches, que
gobernaban la isla de Tenerife hasta la conquista del reino de Castilla en el
siglo XV.
En el interior del templo se
encuentran las reliquias de San Restituto y Santa Restituta,
así como unas pinturas murales importantes.
Dolors Massot
Fuente: Aleteia
