Aprendiendo
a leer
Hola,
buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Durante
nuestras comidas y cenas en el refectorio, siempre hay una hermana que lee.
Comienza por una lectura de la Biblia o de nuestras Constituciones, y después
pasa a leer noticias de la Iglesia, o algún artículo constructivo.
Hay
una hermana que es genial leyendo, ¡al final nos hace reír a todas! Y es que
resulta que, cuando comienza a leer, siempre le toca alguna palabra en inglés,
y ella, con toda naturalidad, la lee tal cual está escrita, como si fuese una
palabra en castellano.
Pocos
segundos después nos vamos percatando de qué palabra se trataba, y entonces
comienza a contagiarse la risa, y hasta ella misma se ríe al caer en la cuenta.
Ayer
por la noche, me tocaba leer a mí. Me puse a leer el trocito correspondiente de
nuestras Constituciones, cuando de pronto me topé con un “palabro” en latín que
ni sabía leer, ni ahora sé escribir... así que intenté varias veces leerlo,
pero me atrancaba. Y, de pronto, se oyó la voz de esta hermana, con una sonrisa
de lado a lado, pronunciando el latinajo a la perfección. A todas nos entró la
risa al ver que se habían cambiado las tornas.
¡Cómo
me impresionó!, porque me llevó a darme cuenta de que todos tenemos errores de
“interpretación”, todos tenemos errores de “lectura”.
Y
es que muchas veces no somos acertados en leer bien el mensaje que una persona
nos escribe, y le damos un tono diferente al que ella pretendía, o
malinterpretamos un gesto o una cara... y, claro, según la interpretación que
le damos, pues la cosa cambia.
Pero,
en realidad, tan solo necesitamos aprender día tras día un único lenguaje, el
del Amor. ¡Desde esa interpretación siempre acertaremos!
Cristo
siempre nos ama, siempre piensa lo mejor de nosotros, conoce cada corazón y
comprende sus acciones. Él nos regala todo su Amor de forma tan generosa y
gratuita para que no tengamos que preocuparnos de nosotros mismos, sino que
tengamos la confianza de que Él se ocupa.
Por
eso es mejor siempre pensar bien, apostando siempre por amar. Quizás haya veces
que nos equivoquemos, o que parezcamos algo tontos, pero, en definitiva, el que
ama descansa, y el amor cada día ensancha más el alma.
Hoy
el reto del amor es interpretar todo desde el amor. Hoy, sea como sea el modo
de acercarse de las personas con las que te encuentres, respóndeles con un
gesto de cariño. ¡Que tu clave de lectura sea el Amor!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
