Jesús
tiene lupa
Hola,
buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Ayer
estábamos trabajando en el nuevo catálogo que sacaremos en septiembre sobre
artículos religiosos, todos para evangelizar. Yo estaba con una pulsera con
baño de plata a la que tenía que colgarle una cruz y, para ello debía soldar la
argolla.
Cogí
todo lo que necesitaba: agarré con las pinzas la pulsera, calenté el soldador,
puse en buena posición la lupa y... ¡a soldar la argolla!
Al
acabar, todo estaba perfecto para poderse usar: una pulsera preciosa de la que
cuelga una cruz, símbolo de los cristianos.
Cuando
terminé me di cuenta de que todo era importante: las pinzas que lo sujetaban,
la almohadilla para limpiar el soldador, el propio soldador, la luz... pero lo
realmente importante fue la lupa. Gracias a ella pude soldar con precisión y
ver claro dónde trabajar.
Al
llegar a la oración me di cuenta de que la lupa es lo que me cambió la manera
de mirar. No tuve que esforzarme, sino que ella hizo la labor de aumentar
aquello en lo que estaba trabajando, y así pude manipularlo de forma más
sencilla.
Y
así es el Señor. Él tiene una gran lupa cuando nos mira. Sí, nos mira con lupa,
pero no para juzgarnos, no para buscar lo malo, no para culpabilizarnos. Su
lupa es para ver su amor en nosotros, nos mira para aumentar todo lo bueno que
tenemos dentro. Él es Dios y tiene todo, solo necesita de ti y de mí que le
abramos la puerta de nuestra vida para que pueda entrar.
No
nos pide que seamos buenos, es Él quien nos hace buenos cuando está en nuestra
vida; no nos pide que perdonemos, es Él quien te va a dar el don del perdón
para que perdones. Jesús sabe que eres hombre y, por lo tanto, limitado; Él no
te pide que seas Dios. Lo único que te pide es que Le abras la puerta.
Él
te ve con su lupa, Él te ha creado y sabe todo lo bueno y bello que hay dentro
de ti y que muchas veces ni sale. Él quiere que le dejes ser fuerte en ti. Solo
necesita que reconozcas que Le necesitas; el resto lo hace Él.
Además,
¿sabes qué? Cuando hay algo en tu interior no tan bueno, lo que hace el Señor
es quitar la lupa para mirarte. Si alguien te entiende es Cristo. Él ve tu
corazón, y por eso muere y resucita para que tú puedas ser feliz. Lo único que
necesitas para ser feliz es acogerLe en tu vida. Él empezará a transformarte, y
lo primero que te regalará serán sus mismos sentimientos. Y tendrás su lupa
para poder vivir y ver en los hermanos lo bueno que tienen, pero aumentado; y
lo malo sin aumento y, por lo tanto, no te harán daño.
Hoy
el reto es rezar el Credo. Sí, es una de las maneras de abrir el corazón y la
vida a Cristo. Rézalo en un lugar tranquilo, sin mucho ruido, sabiendo lo que
dices y abriendo tu corazón a Él. Que tengas un feliz día.
VIVE
DE CRISTO
Pd:
El Credo
Creo
en Dios todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.
Creo
en Jesucristo su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia
del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de
Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado
a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a
vivos y muertos.
Creo
en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica, la comunión de los Santos, el
perdón de los pecados, la resurrección de los muertos, y la vida eterna. Amén.
Fuente:
Aleteia