En el nido
Hola,
buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Jubi
lleva días ladrando en el otro extremo de la huerta. En cuanto se levanta por
la mañana, sale disparada hacia la misma zona. Ayer, intrigada, decidí seguirla
para ver qué le tenía tan ocupada.
A
medida que me acercaba se ponía más nerviosa y empezó a dar saltos hacia un
árbol. Seguí su mirada y descubrí el motivo de su inquietud: ¡había un nido con
palomas! Me quedé mirándolas y ahí estaban, tan tranquilas, como si tuviesen la
certeza de que un perro jamás conseguiría volar y alcanzarlas.
Y
es verdad, mientras estén en el nido, mientras no se posen en el suelo o se
pongan al alcance de Jubi, no corren peligro, todo está bien.
Qué
importante es no ponernos al alcance de aquello que puede hacernos daño, no
entrar en la zona en la que el “perro” puede atraparnos. Así, si te levantas
con mal día y, en lugar de quedarte en árbol, bajas a ras de suelo dando cancha
a ese sentimiento, te dejarás atrapar por la tristeza; si sientes ira y entras
a diálogos con ella, te dejarás atrapar y terminarás airándote; si sigues dando
vueltas a tus razones, te dejarás atrapar por la dificultad para perdonar; si
solo ves lo negativo de las personas, te dejarás atrapar por la crítica... Y
después viene la tristeza, porque el corazón solo descansa en la Felicidad, en
aquello que es Bueno, en aquello que se configura con la bondad Dios.
En
Cristo el mal está vencido, no tiene capacidad de subir al árbol por muchos saltos
que intente dar para alcanzarte. Depende de que tú no te pongas a su alcance,
de que optes por amar en cada momento. Y, si has bajado, vuelve a subir, déjate
abrazar por Cristo, ¡y a seguir caminando!
Hoy
el reto del amor es que optes por amar, por no ponerte a ras de suelo. Dibújate
una pequeña Cruz en la mano, que te hará mirar a Cristo cuando sientas que
bajas del árbol, y, a la vez, es un signo “+”, de “positivo”, que te invitará a
mirar a cada momento, a cada persona que te cruces, desde el “SÍ” desde la
mirada de Cristo. Y te sentirás seguro en el nido.
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
