El
Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), expresó su solidaridad con el pueblo
de Nicaragua y llamó a la Iglesia presente en el continente a rezar por este
país el domingo 22 de julio “en todas nuestras celebraciones”
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| Imagen referencial - Foto: J. Sandino - Parroquia Ntra. Sra. de la Asunción (Facebook Arquidiócesis de Managua) |
En
un mensaje emitido este 18 de julio, los obispos de América Latina y el Caribe
expresaron su “cercanía y solidaridad con el pueblo nicaragüense y con sus
pastores profetas de justicia, ante la dramática y dolorosa crisis social y
política que allí se vive actualmente”.
En
su mensaje, el CELAM recordó a los obispos de Nicaragua que “ante esta grave
situación, estamos llamados a ser la voz de quien no tiene voz para hacer valer
sus derechos, encontrar caminos de diálogo e instaurar la justicia y la paz,
‘para que en Cristo todos tengan vida’, de modo especial quienes se sienten
desconsolados por la muerte y la violencia”.
“Les
alentamos a seguir siendo defensores de los derechos humanos y portadores de
esperanza”, expresó el CELAM en su mensaje de respaldo a los obispos de
Nicaragua.
Asimismo,
“les invitamos también a no cerrar los oídos ante el clamor y sufrimiento de
nuestros pueblos y a continuar siendo los líderes valerosos por medio de los
cuales Dios se hace presente y guía la historia de su pueblo”.
Desde
el 18 de abril se registran en Nicaragua manifestaciones contra el presidente
Daniel Ortega, en el poder desde 2007 y reelegido en 2016 en unos comicios
cuestionados por la oposición. En enero de 2014 la Asamblea Nacional aprobó la
reelección indefinida del exguerrillero.
Las
manifestaciones han sido reprimidas por policías y paramilitares, con más de
300 muertos.
A
pesar de que la Iglesia participa como mediadora y testigo en el diálogo
nacional convocado por Ortega, grupos afines al Gobierno atacaron el 9 de julio al Cardenal
Leopoldo Brenes, al Nuncio Apostólico, Mons. Waldemar Stanislaw Sommertag, y a
Mons. Silvio Báez, durante una visita pastoral a Diriamba.
Asimismo,
la parroquia Divina Misericordia en Managua, donde estaban refugiados más de
cien estudiantes, fue atacada por policías y paramilitares durante
la noche del viernes 13 y madrugada del sábado 14 de julio.
Al
día siguiente el auto del Obispo de Estelí, Mons. Abelardo Mata, fue atacado por turbas oficialistas. El
Prelado se refugió en una casa cercana y pudo regresar a su diócesis gracias a
la intervención del Cardenal Brenes.
Ayer
la OEA condenó la violencia en Nicaragua y exigió a Ortega a adelantar las
elecciones a marzo de 2019 para salir de la crisis. Este pedido también fue
planteado por los obispos en junio pasado.
En
su comunicado del 14 de julio, la Conferencia
Episcopal de Nicaragua (CEN) denunció “la falta de voluntad política del
Gobierno para dialogar” y buscar procesos reales que encaminen al país a una
verdadera democracia.
