Lo tienes delante
Hola,
buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Llevo
ya varios días pintando una imagen. La dificultad está en que quiero que me
salga como el modelo... ¡pero no encuentro las mezclas de colores adecuadas!
Eso
de mezclar colores nunca se me ha dado bien, pero el Señor siempre quiere sacar
lo mejor de nosotros: si sobrevivo a la figura, ¡consideraré que me he sacado
un máster en eso de las mezclas!
Ahora
mismo ando atascada con un marrón oscuro. ¡No hay manera de dar con él! Me
planto delante de los botes de pintura y murmuro: “Señor, sé que está por aquí,
dime cuál es la mezcla...”
Es
curioso. No veo el marrón, ¡pero sé que está! Solo necesito dar con los colores
adecuados...
Tras
mil pruebas, en un momento de desesperación, opté por el plan B. Si lo lógico
no funcionaba, ¡había que probar con lo ilógico!
Así
que nada, cogí un verde chillón... ¡y el color empezó a salir!
De
pronto descubrí que esto es exactamente lo que nos ocurre en nuestra vida. Si
estás aquí, no es una casualidad. El Señor ha soñado contigo, ¡cuenta contigo
en Su proyecto! Y Él no deja las cosas a medias: las hace perfectas.
En
su designio de amor, Él te ha entregado una misión que espera que realices y en
la que serás feliz. Y, para ello, te ha dotado de todas las habilidades y dones
que necesitas. Lo que sucede es que, a veces, ¡no sabemos mezclarlos!
En
tu día te encontrarás con muchas personas, cada una diferente. Y el amor sabe
adaptarse, ofrecer a cada cual el color más apropiado. Puede ser que con ese
tengas que añadir algo más de simpatía; tal vez aquella le venga bien un extra
de escucha, o haya quien necesite un poco más de tu tiempo. Puedes hacer una
obra de arte, ¡es cuestión de lanzarse a hacer mezclas!
Lo
mejor es que no estamos solos. Cristo camina a tu lado, dispuesto siempre a
señalarte el color más adecuado. Pero estate preparado para las sorpresas: ¡a
Él le encanta salirse de la lógica! ¿Y sabes qué? Acierta. Al fin y al cabo,
como dice el refrán, “si quieres resultados diferentes, tendrás que hacer cosas
diferentes”.
Hoy
el reto del amor es que hagas sonreír a tres personas. Estamos llamados a ser
felices y a hacer felices a los demás. Tienes tu paleta de colores, ¡deja que
Cristo te enseñe a mezclarla! Puedes aplicar un chiste, o quizá una sonrisa
amable, ¿has probado a echar una guerra de cosquillas con los pequeños de la
casa? Los colores se multiplican, ¡disfruta de las sonrisas! ¡Feliz día!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
