16 Domingo Tiempo Ordinario (Ciclo B)
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenos
días, sed bienvenidos a la celebración de la Eucaristía.
El
verano avanza, y la vida con sus agobios parece detenerse. Con el parón laboral
y los calores del estío tenemos mucho tiempo; ¿a qué lo dedicamos?, ¿por qué no
aprovechamos este tiempo para estar más con el Señor?
En
cada Eucaristía dominical el Señor nos lleva aparte para tratar de amistad con
nosotros. Él quiere que descansemos en su compañía y que la celebración de sus
Misterios llene de contenido este tiempo de descanso.
Abrámonos
al gozo de estar con Jesús compartiendo vida y amistad.
MONICIÓN A LAS LECTURAS
Todos
necesitamos cuidados, nadie puede sentirse tan autosuficiente que no necesite
la atención de alguien. Pero, ¿dónde
están esos cuidadores?, ¿quiénes son aquellos que saben acompasar el paso,
ponerse a nuestro lado y acompañarnos en la buenas y en las malas?
Los
pastores son esas personas que en la Escritura cuidan del pueblo. Ellos, por
vocación del Señor, han de saber acompañar, cuidar, atender, auxiliar,
rescatar…
Escuchemos
con atención la Palabra que hoy se nos proclama, ella nos llevará a fijar
nuestra mirada en Jesús, el Buen Pastor.
ORACIÓN DE LOS FIELES
A
cada petición respondemos: ¡Señor, danos
pastores según tu corazón!
-
Por el Papa, pastor de la Iglesia universal, por nuestro obispo, pastor de
nuestra Iglesia, por nuestros sacerdotes, para que profundicen en el sacramento
del orden que ha recibido y sean buenos mediadores de los cuidados que el Señor
prodiga a su Pueblo. OREMOS.
-
Por los políticos, por los que tiene alguna responsabilidad en los destinos de
las naciones, para que se reconozcan servidores y no señores de aquellos que
gobiernan. OREMOS.
-
Por las multitudes que viven como ovejas sin pastor, para que encuentren en el
Evangelio la guía necesaria para conducir sus vidas. OREMOS.
-
Por las vocaciones al ministerio pastoral, para que las familias cultiven las
vocaciones de sus miembros más jóvenes, el Señor los siga llamando y la
comunidad cristiana los cuide con delicadeza y cariño. OREMOS.
-
Por nuestra comunidad parroquial, para que estemos atentos a las necesidades de
nuestro entorno y respondamos a ellas con caridad cristiana. OREMOS.
ORACIÓN FINAL
Gracias,
Señor, porque cuidas de tu Pueblo.
Tú
no solo lo reúnes en tu nombre,
sino
que, además, estás atento
de
sus miserias y sufrimientos
de
sus esperanzas y anhelos…
Señor,
¡qué grande es tu misericordia!
Lleno
de ternura, acompañas y provees
por
ese pueblo que has comprado con tu sangre.
Te
damos gracias, buen Jesús,
porque,
a cada uno de nosotros,
nos
has llamado y nos has hecho participar,
por
la fe y el bautismo,
de
la comunión de este Pueblo tuyo.
Te
pedimos, que nunca nos apartemos de ti;
y
que fiados de tus cuidados
nos
olvidemos de nosotros
y
vayamos en busca de los que te necesitan.
Haz
que nuestro modo de actuar con ellos
les
revele tu compasión y tu ternura,
de
modo que ellos te reconozcan
como
pastor y guardián suyo.
Amén.
