Las
dominicas de Lerma lanzan una nueva iniciativa: una custodia con la imagen de
la Virgen para la adoración en las parroquias, y también para la oración en las
casas
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Foto: Dominicas de Lerma
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«Es
una escultura para decirte que Jesús y María no son ajenos a tu vida, que
caminan contigo, que quieren vivir contigo y hacerte feliz», dice sor Leticia,
la maestra de novicias de las dominicas de Lerma, sobre la nueva iniciativa de
evangelización que han promovido.
Se
trata de una espectacular imagen de la Virgen a la que han llamado Cor
orans (corazón orante, como la última instrucción del papa sobre la vida
contemplativa), arrodillada y con rostro sereno, que muestra una custodia en
las manos en actitud de ofrecimiento hacia quien está delante. La intención es
mostrar que «María siempre te entrega a Jesús y te lleva a Él. Por eso aparece
con la mirada hacia Él, y te lo ofrece a ti», dice sor Leticia.
La
escultura la ofrecen a parroquias a su tamaño original de 80 cm (equivalente a
140 cm de pie), para poder poner en sus manos una custodia de 13 cm de
diámetro. También está disponible en un tamaño más pequeño para que pueda ser
acogida en casas y familias.
El
origen de esta iniciativa es «la importancia que están dando los jóvenes a las
adoraciones. Son capaces de estar escuchando música a tope y luego ponerse de
rodillas ante el Santísimo, parece que no les cuesta», dice sor Leticia. Por
eso esta imagen está pensada «para ayudarles a que gusten de la adoración y les
entre por los ojos».
«Si no damos a Cristo, no damos nada»
En el apostolado que realizan las monjas desde el
monasterio, se han encontrado «con mucha gente herida, sobre todo por el tema
del perdón. Por eso sacamos el libro Si no puedes perdonar este libro
es para ti, y por eso también queremos difundir esta imagen, porque el
perdón no lo consigue uno por sus propias fuerzas. Nosotras siempre enviamos a
la gente a Cristo, a una adoración. ¿Necesitas perdonar? Ve a Cristo.
¿Necesitas reconciliarte y no sabes cómo? Ve a Cristo. ¿Necesitas amor? Ve a
Cristo. Todos necesitamos a Cristo. Si a los jóvenes no les damos a Cristo, en
realidad no les damos nada».
La imagen «es muy femenina, muy mujer, muy madre y muy
consagrada. Es algo distinta a lo que estamos acostumbrados, pero a la vez es
muy sencilla. La Virgen está arrodillada, cerca de ti».
Además, lleva en uno de sus dedos una alianza que
pertenece a una persona separada, con lo que «ponemos en sus manos a tantas
personas y tantos matrimonios, tanto los que están bien como los que sufren. Y
sobre todo le encomendamos a los hijos, porque hay muchas madres y padres que
sufren por ellos. Es como decirles: ponlos en sus manos, que ellos te
ayudarán», explica la maestra de novicias.
Un rostro actual y muy humano
Jorge Fernández es el escultor que ha realizado la
escultura. Procedente de una familia de escultores e imagineros de Arte Aznárez,
explica que «sor Leticia me pidió un rostro de la Virgen muy joven, y creo que
el resultado es una Virgen María que transmite serenidad y paz, con una ligera
sonrisa. Además me pidió que tuviera “un gesto de certeza”, que mirara con
intención al que la ve y mostrara seguridad en su rostro».
El escultor
afirma que ha trabajado «teniendo en mente un rostro actual, que está de
acuerdo con los cánones de belleza de nuestro tiempo, un rostro que tiene vida
y que transmite y comunica mucho». Todo ello con la intención de «plasmar con
sencillez la humanidad de la Virgen, porque creo que es algo esencial en
nuestra fe. Jesús vivió entre nosotros como hombre. No me gustan las imágenes
religiosas que parecen distantes. Mi objetivo es que la imagen ayude a rezar, que
quien se ponga ante ella piense en Dios y en hacer el bien. Esa es su función».
Las imágenes, tanto en su formato original como en su
tamaño reducido, se pueden encargar a las dominicas de Lerma escribiendo al
email: vivedecristopedidos@gmail.com
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Fuente: Alfa y
Omega
