"El amor y el
servicio los unos por los otros" es "el camino hacia la
felicidad"
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| Papa Francisco se conecta en directo con los jóvenes participantes de la Marcha Nocturna Macerata-Loreto. (Vatican Media |
También
este año el Papa Francisco se ha conectado en directo, de manera telefónica,
con los jóvenes participantes de la Marcha Nocturna Macerata-Loreto, exhortando
a todos “a buscar la felicidad que consiste en amar y ser amado”.
"La
vida es un camino, siempre adelante, buscando la felicidad para nosotros y para
los demás": es lo que dijo el Papa Francisco cuando habló en directa
telefónica con los participantes de la peregrinación tradicional
Macerata-Loreto. Un evento que ha sido testigo de ver a miles de jóvenes
caminar por la noche 28 kilómetros a través de las colinas de las Marcas, para
llegar a la Santa Casa de Loreto.
En la vida uno no puede
permanecer quieto
"Jóvenes
valientes que se ponen en camino ... es una buena señal" - dijo el
Pontífice - porque "en la vida uno no puede permanecer quieto y un joven
no se puede detener, porque un joven que se detiene, se jubila a los 20 años y
esto es una cosa fea". La juventud – especificó - es para vivirla,
"para seguir adelante y dar sus frutos".
La felicidad es amar y
dejarse amar
"La
felicidad -continuó- no es algo que se pueda comprar en el supermercado, la
felicidad sólo se obtiene amando y siendo amados, amando a los demás. Las
guerras no te dan felicidad, las enemistades no te dan felicidad, el cotilleo
no te da felicidad". "El amor y el servicio los unos por los
otros" es "el camino hacia la felicidad". "Vayan adelante
siempre - fue su exhortación - mirando el horizonte", haciendo cada día
“un paso más” y está “es la vida” – aseguró - esta es la fecundidad de la vida:
“caminar todos los días hacia la felicidad que consiste en amar a Dios y amar a
los demás".
La antorcha de la paz a
través de los lugares del terremoto
La
cita nació en 1978 gracias a la idea de un sacerdote, el padre Giancarlo
Vecerrica - hoy obispo emérito de Fabriano-Matelica - como un gesto de
agradecimiento por parte de los estudiantes a la Virgen, al final del año
escolar.
El
evento comenzó ayer por la tarde en el estadio de Macerata, donde los jóvenes
esperaban la llegada de la antorcha de la paz, bendecida hace unos días por el
Papa en la Plaza de San Pedro y enviada por 35 atletas a través de los lugares
del terremoto. La marcha a pie comenzó después de la Misa presidida por el
Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos, con la
participación del Cardenal Edoardo Menichelli, Arzobispo Emérito de
Ancona-Osimo, y de los obispos de las Marcas.
El testimonio de dos
jóvenes nigerianos
En
su homilía, el Cardenal Ouellet se dirigió a los jóvenes recordando el mensaje
del Papa Francisco para la Jornada Mundial de la Juventud: "¿Qué es lo que
más les preocupa? Un temor que existe en muchos de ustedes es el no ser
amados... Sepan que la Iglesia confía en ustedes, así que ustedes confíen en la
Iglesia. ¿Aceptan el reto? ". Misa en la que fueron conmovedores los
testimonios de dos jóvenes nigerianos, que llegaron hace dos años desde el mar,
escapando de los traficantes de esclavos y de la muerte, y luego acogidos con
amor en Italia.
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