Mensaje del Santo Padre
a Su Santidad, Bartolomé I, Patriarca ecuménico de Constantinopla; con motivo
del simposio ecológico internacional celebrado en Atenas, del 5 al 8 de junio
“El
deber de custodiar la creación desafía a todas las personas de buena voluntad y
reclama a todos los cristianos a reconocer las raíces espirituales de la crisis
ecológica, cooperando en el ofrecimiento de una respuesta no ambigua”, son las
palabras del Papa Francisco en el mensaje dirigido al Patriarca ecuménico
Bartolomé I y a los participantes en el IX Simposio Internacional dedicado
a la protección y preservación del medio ambiente, que se celebra en Atenas del
5 al 8 de junio, bajo el tema “Preservar el planeta y proteger a los
pueblos”.
El
cardenal Peter Turkson, prefecto del Dicasterio para el Servicio del
Desarrollo Humano Integral fue el encargado de leer el mensaje del Santo
Padre.
Preocupado
ante la situación actual que amenaza el equilibrio de la creación,
el Sucesor de Pedro señala que “no sólo se están desmoronando los
hogares de personas vulnerables de toda la tierra", (como podemos ver en
el creciente éxodo de migrantes climáticos y refugiados medioambientales, ya
comentados en la encíclica papal Laudato Si'), sino que además, "estamos
condenando a las generaciones futuras a vivir en una casa compartida, reducida
a ruinas”.
El mundo que dejaremos
para el futuro
“¿Qué
clase de mundo queremos transmitir a los que vienen después de nosotros, a los
niños que están creciendo?”, plantea el Obispo de Roma, invitando a hacer un
“serio examen de conciencia” de cara a la actual crisis ecológica, teniendo
en cuenta que la creación "es un don de Dios y no una
posesión".
“El
cuidado de la Creación -insta el Santo Padre- entendido como un don compartido
y no como una posesión privada, siempre implica el reconocimiento de los
derechos de cada persona y de cada pueblo”. Es una crisis que está
“enraizada en el corazón del hombre que aspira a controlar y explotar los
recursos limitados de nuestro planeta, ignorando a los miembros más vulnerables
de la familia humana”.
Por
otra parte, en su escrito el Pontífice hizo referencia al Mensaje para la
Jornada Mundial de Oración por la Creación, que se celebrará el 1 de
septiembre, y que fue redactado junto con el patriarca Bartolomé I: una
iniciativa que Francisco destaca como "un paso en esta dirección, que
demuestra nuestra preocupación común y nuestra aspiración de trabajar juntos
para abordar este delicado problema”.
Preocupación por los
migrantes y refugiados
Asimismo, en las palabras del Santo Padre, estuvo presente el vivo recuerdo de su visita a Lesbos, junto con el Patriarca ecuménico y Su Beatitud Hieronymos II; una ocasión en la que los tres pudieron manifestar la preocupación común por la situación de los migrantes y los refugiados en todo el mundo.
"Me
sorprendió la idea de que un mar tan hermoso se hubiera convertido en una
tumba para hombres, mujeres y niños que trataban, en gran medida, de
escapar de las condiciones inhumanas de sus tierras", escribe el Papa.
"Allí, he podido tocar la generosidad del pueblo griego, tan rico en
valores humanos y cristianos, y su esfuerzo, a pesar de los efectos de su
crisis económica; para confortar a quienes, expropiados de todos los bienes
materiales, se dirigieron hacia sus costas".
Unirnos para cuidar la
creación, nuestra casa común
El
Papa Francisco resalta que es su firme intención "que la Iglesia católica
continúe el camino en esta dirección, velando por el cuidado de la Casa Común,
trabajando conjuntamente con el patriarcado ecuménico, así como con las
comunidades cristianas y con todas las personas de buena voluntad”; y
concluye expresando su gratitud por el compromiso y la labor de, Su
Santidad Bartolomé I, quien “involucró a líderes religiosos, científicos,
políticos y empresarios para crear una importante red, a fin de responder de un
modo eficaz a los desafíos presentes”.
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