Bailar al son de Jesús
Hola,
buenos días, hoy Matilde nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
En
estos días de Pascua suelen venir las familias a felicitarnos y a estar un rato
con su hija, hermana, prima, etc…, para compartir todo lo bueno que nos ha
sucedido y alegrarnos mutuamente en el Señor.
El
domingo vino una de estas familias y, después de la misa, toda la Comunidad
fuimos unos minutos para saludarlos, como es costumbre.
En
esta ocasión, eran unos padres con su niña. Mientras nos transmitíamos la
alegría y los saludos, la niña, con su natural timidez, delante de su madre que
la agarraba por los brazos, comenzó a balancearse a un lado y a otro. Su madre
la seguía en este baile, sin parar ninguna de las dos… Y esto mientras hablaban
con las monjas y reían.
A
mí esta escena tan tierna y de tanta unión entre hija y madre, me hizo pensar
en la oración.
Así
debe de estar Jesús con cada uno de nosotros: cogiéndonos por detrás, tomando
nuestra vida y danzando al son de la circunstancia que cada uno vivimos:
nuestras alegrías y acciones de gracias a Dios; nuestras penas y congojas;
esperanzas, súplicas, secretos que nos bullen en el corazón... Todo, todo lo
“baila” Jesús con cada uno y siempre siguiendo nuestro “compás”, porque al
Señor no le gusta violentar nada, Él respeta siempre.
Y
mientras oraba, sentí como si el Señor me dijera: “Vamos a invertir los
papeles: Yo soy la “niña”, yo soy el que quiero llevar el ritmo en tu vida.
Déjate llevar, para que bailes y te muevas en cada acontecimiento como Yo
quiero... Sólo mi Espíritu Santo, el Amor, es el verdadero guía para que tú me
sigas”.
Y,
así, nos dice: “Esto me gusta y aquello menos… Yo sé bien lo que te conviene y
te hará feliz: sigue por aquí…”
Hoy
el reto del amor es que pares en un rato de oración y contemples dentro de ti
si llevas el “compás” de Jesús, si estás acorde con su Evangelio, si hay algo
que te está pidiendo... ¡Confía, baila al “son” de Jesús!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
