El milagro más grande
Hola,
buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Hace
un par de días leí un testimonio que me impresionó un montón.
Resulta
que Alex, junto con unos cuantos amigos, comenzó un proyecto de evangelización.
Lo habían orado mucho, sentían que el Señor se lo pedía, estaban
entusiasmados... pero la economía les falló: les faltaban 7.000 € para poder
poner en marcha el proyecto.
¿Qué
hicieron entonces? ¡Ponerse a orar! “Señor, si quieres este proyecto, tendrás
que abrirnos un camino, porque nosotros ya no podemos hacer más...”
Unas
semanas más tarde, apareció un matrimonio en el despacho de Alex. Le
preguntaron que si necesitaba algo. Cuando les contó la situación, el
matrimonio se miró boquiabierto. “Creemos que el Señor quiere que te
entreguemos esto...” Sacaron entonces un cheque que traían ya escrito y
firmado. ¿Qué cantidad ponía en el cheque? ¡¡7.000 €!!
Realmente
el milagro que recibió Alex es muy grande... ¡¡pero el milagro de aquel
matrimonio me parece impresionante!! Vamos a ver: si sintieras en la oración
preparar un cheque e ir a entregárselo a alguien, ¿lo harías?
Me
impresionó un montón la sensibilidad de ese matrimonio a la voz del Señor.
Gracias a ellos, Alex vio actuar a Cristo. Y es que Jesucristo está vivo, sigue
obrando... pero quiere contar con nosotros. Tal vez no te pida un cheque, pero
Jesús quiere abrazar con tus brazos, sonreír con tus labios, hablar con tu
voz...
Puede
parecer más fácil que lo que pidió a ese matrimonio. Sin embargo, ¿Le
escuchamos? En la oración (o en plena jornada) cruza un pensamiento por nuestra
mente (llamar a alguien, ayudar a esa persona...), y, ¿lo hacemos, o más bien
respondemos “Bah, que no. Estos son pensamientos míos sin importancia, qué idea
más tonta...”?
El
Señor cada día llama a tu puerta, ¡pero eres libre de aceptar o no el reto de
ser Su instrumento! Y, la alegría de descubrir que el Señor ha querido valerse
de ti para llegar a otra persona, ¡es incomparable, te lo aseguro! Te sientes
un privilegiado de haber servido al Rey de reyes...
Hoy
el reto del amor es que, en tu oración, le pidas al Señor poder ser hoy Su
instrumento. Estate atento, ¡Cristo cuenta contigo! Hoy escucha Su voz en tu
interior. No digas “Bah, que no...”; pregúntaLe, confía, ¡y hazlo! Cristo sigue
obrando milagros, y quiere hacerlo a través de tus manos. ¡Conviértete en un
instrumento de Su amor! ¡Feliz día!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
