Hermandades
del Trabajo lanza un Manifiesto con motivo de 1 de mayo en el que advierten de
«una economía que mata» y que convierte el trabajo «en una nueva forma de
esclavitud»
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| Foto: EFE/Salvador Sas |
Hermandades
del Trabajo ha denunciado «la situación injusta que están sufriendo los más de
tres millones de personas paradas, así como la de muchos trabajadores que, a
pesar de tener trabajo, están en condiciones de precariedad y de pobreza».
Lo
ha hecho en un Manifiesto publicado con ocasión del Día del Trabajo, que se
celebra el 1 de mayo, en el que ponen sobre la mesa que esta situación «les
impide desarrollar una vida personal, laboral y familiar digna».
La
asociación señala que «a pesar del relativo crecimiento económico y reducción
de las cifras de desempleo», son muchos «los afectados por el paro, la
explotación y la precarización, situación que viene generando unas
desigualdades que crecen de manera hiriente, con el riesgo de convertirse en
crónicas».
Esto
se debe a que «desde la clase política y el poder económico se promueven
medidas que favorecen y enriquecen a unos cuantos y, a la vez, perjudican y
afectan gravemente a los trabajadores, quienes se sienten obligados a renunciar
a sus justos derechos laborales» con frecuencia.
Además,
se ofrece, como salida a la crisis, «un sistema económico basado en la
exclusión y la inequidad, donde se defiende la autonomía absoluta de los
mercados y la especulación financiera», algo que, citando al Papa Francisco,
denominan «una economía que mata», ya que «destruye a personas, a familias y al
medio ambiente», en la que «todo se reduce a consumir, consumir y consumir,
formándose una letanía humanicida que convierte el trabajo en una nueva forma
de esclavitud».
Concretamente,
Hermandades denuncia el alto paro juvenil, las desigualdades crecientes, la
precariedad laboral, la siniestralidad, la falta de compañerismo o la crisis
del estado del bienestar, ante todo lo cual hacen una llamada «al compromiso
personal, familiar, social y eclesial, impulsando el asociacionismo sindical y
el corporativismo profesional con una mayor presencia en el ejercicio de
nuestros derechos», todo para que «los trabajadores podamos vivir como hermanos
e hijos de Dios».
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Fuente: Alfa y Omega
