Picando judías
Hola,
buenos días, hoy Matilde nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Uno
de estos días apareció sor María, la procuradora, con una caja de judías
verdes. Estábamos unas pocas en la sala del recreo, y las puso en el centro del
suelo, diciendo:
-¡Hay
judías para picar!
Todas
dejamos las labores que teníamos entre manos y comenzamos, haciendo corro, a
partir las judías y a quitarles las puntas, mientras charlábamos alegremente.
Según
iban entrando las monjas en la sala, se iban agregando para ayudar, y el corro
se iba ampliando rápidamente. Era un trabajo delicioso porque participábamos
prácticamente todas.
Después,
en la oración, pensaba: “¡Qué bueno es vivir los hermanos unidos!”, en el
servicio mutuo, todas a una y con alegría…
Es
lo que Jesús predicó a sus apóstoles. Antes de conocer al Maestro, cada uno
seguía sus inclinaciones y trabajos; pero, cuando Le vieron y fueron llamados
por Él, Jesús solo deseaba que estuvieran con Él y escucharan sus palabras de
vida eterna.
Este
aglutinamiento en torno a Jesús se les quedó muy grabado, pues, cuando el Señor
fue crucificado, es verdad que huyeron, pero pronto se reunieron todos en una
casa, aunque las puertas estuvieran cerradas y ellos con mucho miedo y sin
esperanza.
Jesús,
cuando resucitó, se apareció a los discípulos, que estaban asustados y
desencantados, pero unidos… Y con su presencia humano-divina comenzó a circular
entre ellos la gracia que los construía en el amor y en la paz, y la unión les
hacía fuertes para ir por todo el mundo con el Espíritu de Jesús a predicar el
Evangelio.
Aquí,
en el convento, se hacen muchos trabajos en comunidad, y ello hace que nos
unamos más y más en torno a Jesús, incluso como este día, pelando judías. A mí
me parecía ver la gracia corriendo entre nuestras manos y llegando al corazón.
¡Esto da mucha paz y felicidad!
Hoy
el reto del amor es que trates de hacer algún servicio en común, ya sea en la
familia, padres e hijos, amigos o compañeros, en tu comunidad de la parroquia,
del trabajo, o también con quién compartas ratos de ocio… Que en este tiempo
seamos conscientes de que Jesús está en medio de nosotros y quiere regalarnos
los dones de su Resurrección: la paz, el amor, la alegría, la mansedumbre, la
entrega mutua… ¡Pidámoslo, con mucha fe!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
