Antonio Banderas, que creció en una familia católica, cayó en la cuenta de que, en su búsqueda espiritual, no necesitaba recurrir a Buda ni a figuras de otras tradiciones orientales, puesto que las respuestas «las tenía en mi barrio»
Durante un tiempo, viviendo en Los Ángeles, buscó respuestas a sus
inquietudes espirituales en las místicas orientales, hasta que volvió una
Semana Santa a Málaga: «Me di cuenta de que había tenido siempre delante de mis
narices esa posible conexión con lo trascendental», confiesa el actor en El
Espejo diocesano de Málaga.
Cada Semana
Santa intenta volver a Málaga, su tierra. Reencontrarse con los suyos, de modo
especial en la procesión del Domingo de Ramos.
De no ser por esa rutina, «yo
hubiera perdido el contacto con la gente, con todas sus historias, con las
historias de sus hijos, ya incluso de sus nietos (porque ya somos mayorcitos
todos)». Reencontrarse con ellos «a través de la figura de Jesús o de la Virgen
María me resulta muy hermoso, muy gratificante».
Son confesiones
del actor malagueño al programa diocesano El Espejo, de COPE Málaga, durante
una entrevista con los periodistas Encarni Llamas y Antonio Moreno. Banderas se
sincera y cuenta que, viviendo en Los Ángeles, «trataba de buscar una conexión
espiritual por otros lugares», hasta que, en el año 94, regresó a Málaga tras
una operación de cerebro a vida o muerte a la que tuvo que someterse su
hermano. «Me di cuenta de que no tenía que buscar demasiado, que había tenido
siempre delante de mis narices esa posible conexión con lo trascendental. Y que
se daba de una forma además que seguía nuestras propias tradiciones».
Aquel regreso a
casa coincidió con una Semana Santa. Y Antonio Banderas, que creció en una
familia católica, cayó en la cuenta de que, en su búsqueda espiritual, no
necesitaba recurrir a Buda ni a figuras de otras tradiciones orientales –«que
son son personajes fantásticos de lo espiritual»–, puesto que las respuestas
«las tenía en mi barrio».
El actor
confiesa que «la Semana Santa es lo que me apega más y me hace acercarme
muchísimo a la Iglesia de nuevo». Estas estas tradiciones le han permitido
«redescubrirme a mí mismo» en las tradiciones aprendidas en la infancia.
Colaboración
con el director del coro del Papa
Mientras
promociona la serie Genius, en la que interpreta a Pablo Picasso (de ahí su
nuevo corte de pelo), Antonio Banderas se prepara para hacer de narrador en el
oratorio Passio Christi, de monseñor Marco Frisina, director del Coro de la
Diócesis de Roma.
La obra se
representará los días 27 y 28 de abril en el Teatro Cervantes de Málaga, y
cuenta con grandes figuras de la ópera, en particular la soprano italiana Maria
Grazia Schiavo, habitual de la Scala de Milán. Banderas dará voz a textos
evangélicos de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
El actor se
declara un entusiasta de Frisina, con quien espera colaborar en el futuro,
concretamente en un proyecto centrado en el Guernica. En la entrevista desvela
además que sin ser «un gran músico», solo «un músico de andar por casa», ha
hecho sus pinitos en música religiosa. «Nadie espera que yo escriba música para
marchas de Semana Santa ni nada por el estilo, pero lo gago, y algunas capillas
musilanes he escrito», confiesa.
Ricardo
Benjumea
Fuente: Alfa y Omega
