Docentes de
centros estatales denuncian que la radicalización de partidos, incluido el
PSOE, se está cargando "décadas de convivencia"
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| Cartel para elegir la asignatura de Religión |
La Comisión de Educación del Congreso ha instado al Gobierno a derogar
los acuerdos con la Santa Sede y a sacar la asignatura de Religión fuera del
sistema educativo.
La Asociación Profesional de Profesores de Religión en
Centros Estatales (APPRECE), denuncia: “Que 18 parlamentarios quieran suprimir
la libertad religiosa en la escuela española es más que preocupante”.
El
sindicato APPRECE considera que estos
parlamentarios, “además de haberse equivocado de siglo, eliminan uno de los
saberes que mayor influencia han tenido y tienen en la humanidad: el saber
religioso, la educación de la inteligencia espiritual,
la apertura a la trascendencia, base esencial de la cultura española y
europea”.
El
presidente de APPRECE, José María Guardia, afirma a Religión
Confidencial: “Como
las proposiciones no de ley carecen de efectos jurídicos vinculantes, esperemos
que todo se quede en el autorretrato que nos han dejado esos 18
vivientes en su mundo imaginario, sectario y excluyente”.
Críticas al PSOE
Guardia recuerda que el actual estatuto
de las enseñanzas de religión es fruto de gobiernos de un PSOE
creador de puentes para la convivencia entre creyentes y no creyentes. “Su
actual radicalización, pidiendo la derogación del acuerdo Iglesia-Estado y de
los convenios con las confesiones religiosas, conduce a las dos Españas y a la
división y enfrentamientos entre ellas, cuando llevamos cuatro décadas conviviendo
en paz y libertad en una escuela, que respeta la
elección voluntaria de la religión”.
En su opinión, los partidos debieran
centrarse en hablar de mejorar la calidad de la enseñanza en lugar de dividir a
la sociedad española, “lo cual no es política sino ideología
trasnochada que no va en la dirección europea. Hasta
Syriza en Grecia, mantiene el Estado confesional ortodoxo. Cuando
asistimos a una consolidación de los acuerdos concordatarios y a su progresiva
expansión a otros Estados(hasta China busca acuerdos con la Santa
Sede), en España hay políticos que quieren eliminarlos”.
El presidente de APPRECE no se explica
que mientras más de la mitad de la población en edad escolar elige la
asignatura de Religión católica (sin contar con el porcentaje de otras
confesiones religiosas), algunos políticos, en vez de representar
democráticamente a esta mayoría, luchan por sus ideales políticos e
ideológicos.
Implantar su ideología
“Hace tiempo que algunos políticos
cayeron en la cuenta de que los centros educativos son una de
las mejores canteras para implantar su ideología.
De ahí, que haya siempre quienes quieran imponer su ley de educación. Además,
mientras defienden la expulsión de la enseñanza religiosa de la escuela (que se
elige voluntariamente), implantan de forma obligatoria otras asignaturas de
contenidos no consensuados”, dice Guardia.
El
presidente del sindicato opina que existe una gran crisis en los partidos de
izquierda y quieren recuperar esa identidad laicista y excluyente; “y uno
de los pilares de la ideología decimonónica de izquierdas es ir en contra de la
Iglesia católica”.
Subraya
que, si se sacara la religión fuera de la escuela pública, los profesores
de religión quedarían en el paro. “Hay quien piensa,
equivocadamente, que seguiríamos como docentes de cultura religiosa, cuando
unas de las perennes críticas que nos hacen los laicistas es que no accedemos a
nuestro puesto de trabajo por medio de oposiciones. Y es cierto, pero se
olvidan de que tampoco somos funcionarios, sino personal
laboral docente contratados por las horas lectivas que impartimos”.
¿Es una forma de persecución?
“Por
supuesto”, señala
de manera tajante José María Guardia. “El siguiente paso será
denunciar las diferencias entre los colegios públicos y privados ya que estos
últimos fomentan la discriminación y la desigualdad social y de oportunidades,
porque sólo quien pueda asumir el coste, tendrá a sus hijos en este tipo de
centros.
Por
lo tanto, para el presidente del sindicato, los alumnos que quieran religión en
la escuela querrán ir a colegios donde se ofrezca la
enseñanza religiosa en cumplimiento del derecho de
libertad de elección, “lo que provocará el resurgimiento de más colegios
privados o más solicitudes para éstos. Lo que deberían preguntarse es cómo
pueden mejorar la educación de los centros públicos”.
Para
este sindicato, la solución no es quitar la asignatura de Religión, sino
ofertar una alternativa que dé respuestas a quienes no quieren enseñanza
religiosa pero sí valoran otro tipo de contenidos éticos o morales.
Mensaje de tranquilidad
De momento, no contemplan realizar ningún
tipo de protesta. “El actual marco legal de las enseñanzas de religión tiene
raíces profundas, que no son fáciles de cortar. Queremos transmitir un mensaje
de tranquilidad, porque el Estado de Derecho es la garantía para la Enseñanza
Religiosa Escolar y su Profesorado”, apunta.
Por
último, el sindicato recuerda que, si fuera necesario, habrá quien acuda a
los tribunales por interpretar que no se garantiza el derecho constitucional
que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y
moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.
“Es
decir, que
habría que cambiar los artículos 27 y 16 de la Constitución Española de
1978 y eso son palabras mayores. Hay
partidos políticos que van a garantizar el futuro de las enseñanzas de religión
en la escuela y el futuro de su profesorado, en la sociedad democrática
española y europea”, concluye Guardia.
Fuente:
ReligionConfidencial
