Hoy regalos porque sí
Hola,
buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
A
lo largo de la Cuaresma (salvo los domingos y las solemnidades de san José y la
Anunciación) en el Monasterio hacemos ayuno y abstinencia. Pero, cuando hay una
fiesta diferente, al ir a desayunar te encuentras un pequeño detalle que te lo
recuerda. El día de la Cátedra de San Pedro, nos pusieron unas mini magdalenas
con gotitas chocolate y unos canutillos de barquillo, ¡lo recibimos con mucha
ilusión!
Todas
exclamamos de la misma manera, pero, por la noche, me impresionó ver que se me
habían multiplicado los barquillos por dos; en el desayuno siguiente, ¡otra
multiplicación! Y giré la cabeza para mirar hacia el sitio de Sión, que está
justo a mi lado, y... ¡a ella le había ocurrido lo mismo con las magdalenas! No
sabíamos quién había sido, pero más de una había dejado su “detalle del día de
fiesta” en nuestros sitios.
Me
impresionó, porque realmente se habían quitado de lo suyo para darnos a
nosotras. Me di cuenta de que eso es regalar: dar algo de ti a la otra persona.
Pensamos que regalar es dar algo a alguien, pero no. Cuando realmente se regala
es cuando entra en juego tu persona, cuando entregas al otro parte de ti. Y,
cuanto más personal sea, más das de ti, más entregas.
De
hecho, tanto nos ama Dios que no sólo nos regaló toda la Creación, sino que nos
dio a Su propio Hijo, ¡el regalo más íntimo que puede dar! Y Jesús... nos ama
hasta tal extremo, que ¡se da a Él mismo!
Por
lo tanto, podemos llenar el día de regalos hacia los demás. Desde ese pequeño
detalle que tenemos y sabemos que les gusta, ese recuerdo que marcó nuestra
vida, hasta la entrega de nosotros mismos, regalándonos en escucha, en tiempo
de calidad, en compañía...
Hoy
el reto del amor es que regales algo de ti a alguien. Ora y pregunta al Señor
qué dos regalos vas a hacer a lo largo del día. Da parte de ti y abre la puerta
para que puedan entrar a descubrirte.
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
