Alumbrando el camino
Hola,
buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Este
verano pusimos farolas solares a lo largo de la zona de paseo que hay en la
huerta. Esto ayuda mucho, sobre todo en esta época, que anochece tan pronto
que, cuando salimos a dar un paseo, es noche cerrada y hay zonas en las que
apenas se veía nada. Ahora caminamos y a nuestro paso se van encendiendo las
pequeñas farolas, dejando iluminada la zona por la que pasamos.
Sin
embargo, el otro día salimos a dar el paseo y no se iluminaban. Al principio
dudamos de si se habrían estropeado, pero luego caímos en la cuenta de que el
día había estado nublado y no habían cogido la luz que necesitaban para
alumbrar. Al día siguiente sí que alumbraban, pero con una luz tenue, pues era
poca la batería que les quedaba para las... siete de la tarde.
Y
es que, sin haber recibido luz, no pueden dar luz. Y nosotros somos como esas
farolas solares, que, si no recibimos Luz, no podemos darla. Si no nos llenamos
del Señor, si no dejamos que Él nos regale Su amor... de nosotros nada sale.
Queremos perdonar, pero no podemos; amar cuando no es fácil, y no podemos;
sanar heridas, y no podemos.
Cristo,
antes de actuar, miraba al Padre, oraba; toda la fuerza la cogía de la oración.
En muchos momentos se ve que se apartaba para orar, que se iba a un lugar
tranquilo...
Es
domingo, y ya al caer la tarde se avecinan los “miedos” de la semana: la
reunión complicada, el compañero que te lo está haciendo pasar mal... Es buen
día para parar y cargar tu batería, y así dar luz; es buen día para recibir la
Luz y así poder darla. Que tu semana no empiece desde tus fuerzas, sino desde
Él.
Hoy
el reto del amor es que cargues la batería. Para en una iglesia y háblale al
Señor de tu semana, sobre todo de eso que tanto te preocupa, para que sea Él el
que te dé luz y se manifieste en tus gestos y en tus palabras.
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
