Preparativos navideños
Hola,
buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
¡Ya
están puestos todos los belenes en el convento! Hoy da gusto cruzar los
pasillos o mirar en los recovecos: a cada paso encuentras un belén, ¡y cada
cual más bonito!
Lo
mejor desde luego son las “visitas guiadas”; es decir, buscar a la monja que
haya montado el belén en cuestión... ¡y pedirle que te lo explique!
Es
impresionante ver toda la oración que puede llevar cada figura, cada detalle.
La posición del buey y la mula (“no de cualquier manera, sino dando calor al
Niño con su aliento”), una rama verde de pino tras el portal (“porque nace el
renuevo del tronco de Jesé”) o el camino del río (“¿Ves? Aunque en pisos
diferentes, el río nace justo debajo de donde está el pesebre, porque Jesús es
el Agua Viva que nos regala el Señor...”).
Y
así podría seguir con más y más ejemplos. ¡Es realmente impresionante!
Cada
figura tiene su sentido, cada detalle está medido, orado... y todo centrado en
el Niño. Cada belén es totalmente diferente al resto, pero todos invitan a
asombrarse por el misterio que vamos a celebrar.
Y
si así hacemos nosotros con un belén... ¡cuánto más el Señor con nuestra vida!
Él ha ido poniendo cada persona en el momento adecuado, ha cuidado cada
instante. Tu vida no ha sido fruto de la casualidad, eres un sueño amado,
deseado y cuidado del Señor. En Sus manos, todo lo que sucede en tu vida tiene
sentido.
Pero
Jesús no sólo “coloca” tu vida desde fuera, como hacemos nosotros con el
belén... ¡entra a formar parte de ella! Ése es el gran misterio que celebramos
esta noche. En este Niño, Dios ha roto todas las barreras que nos separaban de
Él. Es como nosotros... es uno de nosotros. Y hoy llama a tu puerta para
compartir la vida contigo.
Hoy
el reto del amor es orar antes de la cena de Nochebuena. Te invito a que hoy
los preparativos de la cena sean también una preparación de tu alma. Piensa
detalles con los que poder señalar al verdadero Protagonista. Puedes poner un
Niño sobre la mesa, o ambientar con villancicos... Antes de cenar, orad todos
juntos dando gracias al Señor por su Gran Regalo... ¡y te esperamos en la Misa
de Gallo! ¡A correr todos a Belén, como los pastorcitos! ¡¡Feliz Navidad!!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma