Las estrellas del séptimo
arte “necesitan esconderse y rezar a veces”
Clara
Fox ha escrito para Ángelus, la plataforma de comunicación de la arquidiócesis
de Los Ángeles una muy interesante historia sobre el Rosario, la clausura y
Hollywood.
En
efecto, se trata de un monasterio situado en la mítica ciudad californiana de
donde ha partido la cinematografía estadounidense, y buena parte del “sistema
de las estrellas” que ha heredado el mundo moderno.
Un
convento de clausura en Hollywood puede parecer algo fuera de lugar, pero las
estrellas del séptimo arte, en ocasiones, dice Fox, “necesitan esconderse y
rezar a veces”. Se trata de un convento hecho de adobe que se encuentra justo
al lado de la autopista de Hollywood y a menos de un kilómetro y medio de varias
tiendas y clubes de striptease.
La
Madre María Gabriel, fundadora del Monasterio de Los Ángeles, había pedido al
Espíritu Santo que le mostrara el lugar donde debería erigir el monasterio
dominico. “En cualquier lugar, menos en Hollywood”.
Pero
el Espíritu Santo tenía preparada una buena broma. La periodista de Ángelus
subraya que el lugar que a la fundadora le pareció el más adecuado estaba…
justamente en Hollywood.
Desde
hace muchos años, periódicamente, el convento de las hermanas dominicas realiza
procesiones públicas en las calles de Hollywood, y este mes de octubre, dada la
relación de la Orden y de su fundador, Santo Domingo de Guzmán, con el Rosario,
las monjas animan a los fieles a participar en la procesión en honor a Nuestra
Señora del Rosario.
De
hecho, el hábito de las hermanas se acompaña con una grande Rosario de cuentas
y cruz de madera y de 15 decenas, puesto alrededor de la cintura.
Mientras
en los estudios de Hollywood se ruedan películas de todo tipo, algunas de ellas
con valores bastante amenazadores de la convivencia humana, a las cuatro de la
tarde, diariamente, las monjas dominicas de este monasterio rezan el Rosario en
la capilla del convento junto con un grupo de fieles que se acercan ahí para
loar a María.
Son
monjas de clausura, hablan con los visitantes detrás de una reja de hierro,
pero no están aisladas.
“Las
hermanas se mantienen en contacto con los problemas de todo el mundo a través
de las peticiones de oración que regularmente se vierten durante la Misa y en
el rezo del Rosario. Por el momento, las monjas están enfocadas en orar por los
afectados por los recientes terremotos devastadores y por los huracanes”,
escribe Fox en su columna de Ángelus.
Uno
de los grandes revulsivos del convento fue el creador de la Cruzada del Rosario
Familiar, el beato padre Patrick Peyton (quien pronto será canonizado), a quien
la hermana Mary de San Pío lo recuerda pronunciando su frase más célebre: “La
familia que reza junta permanece junta”.
Esta
hermana alienta a las parejas que tienen dificultades para rezar juntos el
Rosario, diciendo que “muchas parejas casadas que ella conoce han reportado una
experiencia de paz y tranquilidad después de hacer la recitación diaria del
Rosario”.
“La
devoción es para todos: los educados, los ignorantes, los jóvenes y los
ancianos pueden unirse para orar el Rosario”, dijo la hermana Mary Jordan a
Ángelus. También para los habitantes de esta ciudad en la que el cine ha
crecido hasta los máximos límites del espectáculo (y de la frivolidad).
Jaime
Septién
Fuente:
Aleteia
