El Papa Francisco en la
oración mariana dominical del Ángelus
El Papa
Francisco introdujo el rezo mariano del Ángelus del XXI Domingo del
Tiempo Ordinario, reflexionando con el Evangelio de San Mateo (16,
13-20), que presenta la confesión de Pedro al Señor Jesús.
Cuando
el primero de los Apóstoles responde al Maestro con palabras que nacen de su
corazón: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo», enviado por Dios para
salvar a la humanidad. Y Jesús, comprendiendo que la fe de Simón es un cimiento
sólido para construir su Iglesia, le dice: «tú eres Pedro, y sobre esta
piedra edificaré mi Iglesia».
Tras
señalar que «también con nosotros, hoy, Jesús quiere seguir construyendo su
Iglesia, esta casa con cimientos sólidos, donde sin embargo no faltan
grietas, y que necesita constantemente ser reparada, como en los tiempos de
Francisco de Asís», el Santo Padre destacó que aunque nos sintamos piedras
pequeñas, «ninguna piedra pequeña es inútil, aún más, en las manos de Jesús se
vuelve preciosa». «Y todos nosotros nos convertimos en ‘piedras vivas’ gracias
a su amor, y así tenemos un lugar y una misión en la Iglesia».
«El
Evangelio de hoy nos recuerda que Jesús ha querido para su Iglesia un
centro visible de comunión en Pedro y en aquellos que le iban a
suceder en la misma responsabilidad primacial, que desde los orígenes han
sido identificados en los Obispos de Roma, la ciudad donde Pedro y Pablo
han dado testimonio de la sangre», reiteró el Papa Francisco e invocó a María,
Reina de los Apóstoles, Madre de la Iglesia: «hoy, nuestra Madre nos sostenga y
nos acompañe con su intercesión, para que realicemos plenamente aquella unidad
y aquella comunión por la cual Cristo y los Apóstoles han rezado y han dado la
vida».
CdM
Radio Vaticano
