Palabras
de Mons. Padrón a los miembros organizadores de la Asamblea Constituyente
Lo
indicó Mons. Diego Padrón Sánchez, presidente de la Conferencia Episcopal
Venezolana, en el momento de recibir a la Comisión organizadora de la Asamblea
Nacional Constituyente.
Texto completo:
Doctor
Elías Jaua Milano, ministro de Educación
Presidente de la Comisión Organizadora de la Asamblea Nacional Constituyente
Presidente de la Comisión Organizadora de la Asamblea Nacional Constituyente
Sres.
Miembros de la misma Comisión
En
nombre de la Conferencia Episcopal Venezolana, agradezco su gentileza de venir
a esta casa a presentar a los obispos el proyecto general de la Asamblea
Nacional Constituyente promovida por el Sr. Presidente de la República. Esta
casa nuestra es “la Casa de todos”. Bienvenidos.
Comienzo
por manifestarles con mucho respeto que los obispos hemos decidido, después que
hayamos escuchado su exposición, no entrar a debatir con Ustedes los pro y los
contra de la iniciativa presidencial. Ya hemos declarado nuestra opinión al
respecto. En efecto, en el Comunicado que dimos a conocer públicamente el
pasado 05 del presente mes y en la Exhortación que publicamos ayer, señalamos:
1.
Que esta Asamblea Constituyente es innecesaria, porque Venezuela cuenta con una
de las constituciones más completas del mundo. Ella contiene lo que cualquier
otra constitución nacional quiere garantizar. Lo que hace falta no es reformar
el texto constitucional, sino que el Gobierno le dé pleno cumplimiento a su
letra y su espíritu. Y si la cumpliera, podría, en algún caso, proponer su
enmienda.
2.
Es innecesaria, porque no es lo que el pueblo necesita. Lo que necesita y
reclama el pueblo, en primer lugar, es comida, medicinas, seguridad, paz y
elecciones justas. La Asamblea Constituyente retrasa el proceso electoral ya
sobrepasado en el tiempo, conforme a la Constitución Nacional. Por estas y
otras razones, la iniciativa presidencial tiene muy escasa aprobación. No ha
traído tranquilidad al país. Incluso dentro del oficialismo hay quienes la
adversan o no la consideran conveniente u oportuna.
3.
Es inconveniente, porque la nueva estructura de Estado, la estructura comunal,
que el Gobierno pretende introducir mediante la Asamblea Constituyente, fue ya
consultada al pueblo en 2007 y el pueblo la rechazó. La soberanía popular debe
ser respetada.
4.
Es inconveniente, porque – como sabemos – la eventual instalación de una
Asamblea Nacional Constituyente suprimiría de facto el ejercicio de la Asamblea
Nacional, la cual fue elegida por una abrumadora mayoría nacional en elecciones
universales, directas y secretas.
5.
Es inconveniente, porque no contribuye al entendimiento entre los venezolanos.
Ustedes han insistido en que la propuesta presidencial, en los términos en que
hasta ahora ha sido formulada, tiene como objetivo el diálogo y la paz. La
Iglesia apoya y comparte este objetivo. Pero, al mismo tiempo, está convencida
de que el único camino para el diálogo y la paz es la consulta al pueblo sobre
si quiere o no esta propuesta presidencial. Hablo de una consulta universal,
con voto directo y secreto, tal como lo prevé nuestra Constitución Nacional, en
base al principio de “una persona, un voto”. El pueblo es el verdadero sujeto
social de la democracia. Para que haya diálogo entre Gobierno y Oposición es
imprescindible superar la mutua desconfianza.
Reitero
que no queremos profundizar en las motivaciones jurídicas del proyecto de
Constituyente, porque nos somos juristas. Preferimos, como ciudadanos
preocupados por los graves problemas nacionales y pastores que comparten las
angustias del pueblo, abrir un espacio para la reflexión sobre otros asuntos de
gran envergadura en los que el Gobierno nacional y la Iglesia pudieran trabajar
de común acuerdo en bien del país, como son, por ejemplo, el servicio que
Caritas de Venezuela puede prestar en la adquisición y distribución de
alimentos y medicinas o en las visitas a los privados de libertad a quienes los
cuerpos de seguridad se las restringen. Los presos comunes son atendidos por la
Iglesia católica mediante el Servicio de Capellanía Penitenciaria.
Hago
votos al Dios y Padre suplicándole que este encuentro sirva para que la
situación del país se encamine por sendas de justicia, reconciliación y paz.
Caracas, 19 de Mayo de 2017
Fuente:
Zenit
