“La fragilidad no es un mal. Y la enfermedad, que es expresión de la fragilidad, no puede y no debe llevarnos a olvidar el inmenso valor que siempre tenemos ante Dios”
El
Papa Francisco se convirtió en el primer líder mundial que da visibilidad a la
enfermedad de Huntington, un trastorno cerebral genético incurable, en una
histórica y emotiva audiencia con
cientos de familias afectadas por esta condición.
Entre
los asistentes estaba Brenda, una
joven de 15 años proveniente de Buenos Aires, Argentina, quien padece de esta
enfermedad desde los 10 años.
Brenda
fue escogida para entregar al Papa Francisco un manifiesto en nombre de los
enfermos presentes, quienes muchas veces sufren discriminación y malos tratos,
razón por la que algunos deciden ocultar su condición a la sociedad e incluso a
su familia.
La
joven estuvo acompañada por el cantante argentino Axel, quien cantó por primera
vez en el Vaticano gracias a este evento, al que fue invitado por su compromiso
social y también por ser el artista favorito de Brenda
.
Brenda
vive con su tía Norma, también presente en la audiencia, tras ser abandonada
por su madre que no soportó su condición. Su padre murió a causa de la misma
enfermedad hace un año, justo el día de su cumpleaños.
La
historia de esta joven se dio a conocer en la audiencia a través de un video
sobre distintos testimonios de personas con el mal Huntington, enfermedad que
afecta especialmente América del Sur, donde su prevalencia es hasta mil veces
mayor que en el resto del mundo.
El
gen Huntington fue identificado hace unos 25 años en pacientes que vivían junto
al lago de Maracaibo en Venezuela, y hasta la fecha no se ha encontrado cura ni
tratamientos que disminuyan el avance de la enfermedad.
Los
síntomas incluyen movimientos involuntarios así como problemas de salud
cognitivos y mentales.
En
la audiencia, el Papa Francisco dijo a los presentes que “hoy estamos aquí
porque queremos decir a nosotros mismos y al mundo: ‘Hidden no more!’, ‘¡Nunca
más oculta!’, ‘Mai più nascosta!’”, en referencia al lema, en inglés, español e
italiano, de la asociación que coordinó el encuentro.
Afirmó
que “para Jesús, la enfermedad nunca ha sido obstáculo para acercarse al
hombre, sino todo lo contrario. Él nos ha enseñado que la persona humana es
siempre valiosa, que tiene siempre una dignidad que nada ni nadie le puede
quitar, ni siquiera la enfermedad”.
“La
fragilidad no es un mal. Y la enfermedad, que es expresión de la fragilidad, no
puede y no debe llevarnos a olvidar el inmenso valor que siempre tenemos ante
Dios”, sostuvo el Pontífice.
Fuente:
ACI
