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en la educación al igual que “fe y razón van unidas”, así la labor educadora y
pastoral de la Iglesia
El
Cardenal Antonio Cañizares, Arzobispo de Valencia en España, envió una carta a
las escuelas católicas en la que pidió a los profesores “no dejar su fe al
lado” en la enseñanza, para ofrecer una educación “de máxima calidad” y
“eminentemente evangelizadora”.
En
la misiva publicada en la web de la archidiócesis el 15 de abril, el Cardenal
ha pedido a los centros católicos que “no se oculte la luz cristiana” en estos
colegios ya que actualmente “los cristianos nos hallamos en este mundo nuestro
de hoy en una situación de exilio cultural muy semejante a la de las primeras
comunidades cristianas en el mundo pagano o judío”.
Por
eso, el Purpurado explica que en la escuela “los educadores no pueden dejar su
fe al lado”, como si no tuviera que ver con las ciencias, las lenguas, las
matemáticas, la historia o el deporte sino integrar ambas en la educación al
igual que “fe y razón van unidas”, así la labor educadora y pastoral de la Iglesia.
El
Cardenal asegura en la carta que ante las dificultades que afronta la sociedad
actual, la escuela católica propone un proyecto educativo propio que debe
incluir la oferta del “tesoro escondido del Evangelio, el amor infinito de Dios
a todos, su amor preferencial por los últimos” y anima a que también ofrezca
“la máxima calidad de enseñanza y máximo rigor” siendo siempre “eminentemente
evangelizadora”.
“Si
más del veinte por ciento de la escuela en España es católica, debería notarse
y reflejarse en una humanidad nueva, en una verdadera transformación social y
cultural”, asegura el Arzobispo de Valencia.
También
anima a los colegios católicos a ser “una verdadera alternativa a la enseñanza
que se ofrece en otros centros” porque así se contribuye a la renovación de la
sociedad “desde la aportación original, humanizadora y educadora del
Evangelio”.
Una
aportación que realiza la escuela católica al sistema educativo español que
defiende “el derecho fundamental humano a la verdadera y plena libertad de
enseñanza”, a pesar de que se vaya “a contracorriente”.
“Nadie
puede obligar a la escuela católica, de la que los padres esperan una educación
propia y por ello la han elegido en libertad, a aceptar imposiciones, si no es
vulnerando el derecho a la libertad de enseñanza y a la libertad religiosa”,
asegura el Purpurado.
Por
eso insiste en que “la escuela católica es y debe ser un ámbito de educación
integral, con un proyecto educativo claro” y proponiendo “una visión cristiana
del hombre y del mundo”, del diálogo entre la fe y la razón y “del bien y la
belleza” para “hacer buenos los corazones de los alumnos”.
Por
eso, alerta a los colegios católicos de que al seguir una “reglamentación
oficial y profesional cada vez más minuciosa y exigente” se centren tan sólo en
la formación cultural y que la “visión cristiana de la cultura” que se ofrezca
no sean suficientes o estén al nivel de “una verdadera evangelización en el
ámbito educativo”.
Papel primordial de los
padres
El
Cardenal Cañizares recuerda también en su carta que “los padres son los
primeros responsables de la educación de los hijos” ya que la escuela, y
especialmente la católica, actúa de manera subsidiaria “por el derecho que
asiste a los padres que han pedido este tipo de educación”.
De
esta manera el Arzobispo insiste en que “la escuela católica y las familias
deben unir sus esfuerzos educadores, sobre todo en este tiempo en el que el
tejido familiar es tan frágil”.
“Corresponde
a la comunidad educativa promover esta colaboración con las familias, a fin de
que los padres tomen conciencia de modo renovado de su misión y papel educativo
y sean asistidos en su tarea fundamental, pero también a fin de que el proyecto
educativo y pastoral de la escuela católica se adecúe a las legítimas
aspiraciones de las familias”, asegura el Cardenal Cañizares.
Ante
los grandes retos actuales, el Arzobispo aseguró que desde la archidiócesis de
Valencia se pondrá “una dedicación muy especial de la Universidad Católica San
Vicente Mártir” para que la formación sea de calidad.
Por
eso, el Cardenal resaltó que se darán una serie de criterios a los 69 colegios
católicos de la archidiócesis sobre cómo vivir, actuar y funcionar. Unas
indicaciones que también se ofrecerán a los demás colegios o escuelas católicas
que “salvando lo propio del carisma de cada uno de ellos y su innegable
autonomía propia, habrán de tener en cuenta, reflejar y llevar a cabo en el
carácter propio y en el proyecto educativo de cada uno de ellos”.
Porque,
según subraya, es necesario “fortalecer la unidad y comunión eclesial; todos
somos parte de la misma Iglesia” para conseguir una “pastoral educativa de
tantísima importancia”.
Puede
leer la carta íntegra AQUÍ.
Por Blanca Ruiz
Fuente:
ACI Prensa
