En su retiro espiritual,
Francisco elige el silencio y reflexiona sobre los horrores de la guerra en
Siria
El
papa Francisco escogió el silencio para los ejercicios espirituales, pero en
sus pausas de almuerzo ha leído sobre crónicas de guerra y de la difícil
situación de los niños de Alepo. Esta mañana conocíamos el anuncio de que
enviará una donación de dinero para aliviar las penas de la población en esa
ciudad de Siria, martirizada por la guerra. Días antes había recordado que en Cuaresma,
“el ayuno verdadero es socorrer al prójimo”.
“El
Santo Padre ha regresado a las 11.30 en el Vaticano después de la conclusión de
los Ejercicios Espirituales. Esta mañana ha celebrado en Ariccia la Misa por
Siria y ha mandado 100.000 euro a los pobres de Alepo, gracias también a
la contribución de la Curia Romana”, informó este viernes (10.03.2017) a
la prensa, Paloma García Ovejero, vice-directora de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede.
La
donación se realizará a través de la Limosnería Apostólica, la Oficina de
la Santa Sede que tiene la tarea de practicar la caridad a favor de los pobres
en nombre del Sumo Pontífice, que actuará a través de la Custodia de Tierra
Santa.
Francisco
durante el retiro espiritual escogió el silencio para los ejercicios
espirituales, pero en el momento de las comidas eligió leer “un par de páginas”
sobre los horrores de la guerra en Siria. Lo contó al Servicio de Información
Religiosa el padre franciscano Giulio Michelini, quien guió los ejercicios
espirituales del Pontífice y la Curia Romana en la Casa Divino Maestro de la
localidad de Ariccia.
“El
primer libro es de un hermano, fray Ibrahim Alsabagh, y se titula ‘Un
instante antes del alba’. Son crónicas de guerra y de esperanza de Alepo. Me
parecía bueno traer a la atención del Santo Padre y de la Curia Romana una
realidad tan dramática tocada por la fe”, explicó el padre Michelini.
Al
parecer esta reflexión ha tocado el corazón del Papa y de la Curia hasta
ofrecer esta oferta. Al mismo tiempo, los cristianos se preparan para
celebrar la Pascua. Es tiempo de penitencia, ayuno y oración, en el marco de la
tradición de la Cuaresma, un periodo de 40 días, desde el miércoles de
Cenizas hasta el Domingo de Ramos.
Antes
de ir fuera de Roma por cuarto año consecutivo con la Curia para ejercitar el
espíritu, Francisco ha explicado el sentido de la Cuaresma. “El ayuno verdadero
es socorrer al prójimo, el falso mezcla la religiosidad con las especulaciones
sucias y los sobornos de la vanidad”. Lo dijo recientemente (03.03.2017), en
una de las últimas misas en la capilla de la residencia de Santa Marta, donde
vive, antes de partir a Ariccia.
Así explicó
que “a la penitencia que estamos invitados a hacer en este tiempo de Cuaresma”
para acercarnos al Señor. A Dios le agrada “el corazón penitente”, dice el
Salmo, “el corazón que se siente pecador y que sabe que es pecador”.
Francisco
y la curia también reflexionaron sobre la Virgen María. El predicador de los
ejercicios espirituales para el Papa y la Curia Romana, afirmó que se reflexionó
acerca de “una selección de textos marianos, preparada por la Comunidad de Bose”...
De hecho, de “María se habla poco o nada en la narración de la pasión de Mateo
y no podíamos dejar de referirnos a ella”.
Tras
una semana fuera del Vaticano (5-10 de marzo), el Papa vuelve a sus actividades
cotidianas y esta tarde, h. 17:00 (Hora local), visitará el Vicariato de Roma
para encontrar a los párrocos prefectos de la diócesis. Francisco estará con
ellos en privado para enterarse más de la cotidianidad de su diócesis y de la
vida de los fieles.
ARY WALDIR RAMOS DÍAZ
Fuente:
Aleteia
