“Lo que el Evangelio nos llama y se pretende con esta campaña es el reto de mantener la solidaridad y la comprensión, de que cualquier migrante vulnerable, especialmente los niños, son hermanos”
La Comisión Episcopal de
Migraciones de la Conferencia Episcopal Española ha presentado en rueda de
prensa la nueva campaña para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado
para el año 2017 que ha comenzado este domingo 15 de enero con una jornada que
se celebrará bajo el lema “Menores migrantes. Vulnerables y sin voz. Reto y
esperanza”.
Mons. Juan Antonio
Menéndez Fernández, Obispo de Astorga y miembro de la Comisión Episcopal de
Migraciones, ha explicado que “en la comunidad cristiana nadie es extranjero”.
También ha animado a
“proteger a los menores, especialmente si vienen solos; integrarlos en los
lugares de llegada evitando que caigan en manos de las mafias y aportarles
soluciones estables para erradicar las causas que provocan esas migraciones
como son la guerras y la percepción política”.
En ese sentido, Mons.
Menéndez subrayó la situación de los más de 3.000 menores inmigrantes que han
llegado a España solos y que plantean a la sociedad un reto “humanitario,
cultural y pastoral”.
El Papa Francisco envió
un mensaje para la campaña en la que invitaba a firmar la mirada en los niños
migrantes porque “son menores, extranjeros e indefensos” y precisa que “ellos
son quienes más sufren las graves consecuencias de la emigración, casi siempre
causada por la violencia, la miseria y las condiciones ambientales, factores a
los que hay que añadir la globalización en sus aspectos negativos”.
Los obispos españoles
para la Jornada y Campaña sobre los menores migrantes también han publicado un
documento en el que subrayan la importancia de “tomar conciencia de que los
niños migrantes son una parte de esos menores de edad que sufren las
consecuencias de la injusticia, de la falta de respeto a sus derechos
fundamentales y de la indiferencia de la sociedad”.
“Como espejo de una
sociedad que se pretende solidaria, sólo podemos decir lo mismo que dijo el
Papa Francisco en Lampedusa: ‘Esto es una vergüenza’”, afirmó Sebastián Mora,
secretario general de Cáritas Española.
Según Mora el 51% del
total de los desplazados son menores de 18 años, en el mundo hay 50 millones de
niños viven fuera de su lugar de origen y que el 34% de las muertes que se
producen en el mar Mediterráneo son de niños.
Ante esta situación, el
secretario general de Cáritas España también habló de la importancia de hacer
“un esfuerzo” para conseguir el mayor número posible de reagrupaciones
familiares entre los refugiados y especialmente con los menores solos e
insistió en la importancia de luchar contra la “edificación colectiva de la
impotencia” porque “las cosas pueden ser distintas si ponemos voluntad de
cambio”.
Por su parte José Luis
Pinilla, director del secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones,
ha pedido que “para que no se produzcan más imágenes como la del niño
Aylán (que falleció tratando de llegar a las costas griegas), que en este caso
que podrían ser cadáveres en las heladas tierras europeas por la ola de frío
que están soportando los refugiados y muchos de ellos son niños, la Iglesia y la
sociedad sensible a este tema lleva desde hace más de 100 años campañas como
esta”.
Pinilla precisó que el
riesgo de fotografías impactantes como fue la de Aylan es que “provoque una
solidaridad inmediatista, efectista, de corto alcance y que no se mantenga en
el tiempo”.
“Pero a lo que el
Evangelio nos llama y se pretende con esta campaña es el reto de mantener la
solidaridad y la comprensión, de que cualquier migrante vulnerable,
especialmente los niños, son hermanos”, resaltó.
Por Blanca Ruiz
Fuente: ACI
