Para la hermana Ángela, en este proceso se tiene que considerar que se trata de “una mujer que vivió casi 98 años, que tuvo correspondencia con Papas, desde Pío XII hasta San Juan Pablo II, con cardenales y obispos”
El próximo 13 de febrero la diócesis de Coimbra en Portugal concluirá la fase
diocesana del proceso de canonización de Sor Lucía Dos Santos, una de las tres
videntes de Fátima y a quien la Virgen le confió tres secretos. Una vez que eso
ocurra, la causa pasará al Vaticano.
La hermana Lucía de
Jesús fue uno de los tres niños que presenciaron la apariciones de la Virgen en
Cova de Iría entre mayo y octubre de 1917.
Los fieles podrán
asistir a la sesión de cierre de la causa de Sor Lucía en el Carmelo de Santa
Teresa, en Coimbra, el 13 de febrero a las 5:00 p.m. Luego se celebrará una Misa de
acción de gracias.
Sor Lucía fue religiosa
carmelita durante 57 años y, tras su muerte en 2005, fue enterrada en la
Basílica de Nuestra Señora del Rosario en el Santuario de Fátima.
La causa de Sor Lucía se
abrió el 30 de abril de 2008 en Coimbra, luego que el Papa Benedicto XVI concediera una dispensa del
período de 5 años de espera, el tiempo habitual que debe transcurrir luego del
fallecimiento de una persona para iniciar el proceso. Algo similar ocurrió con
la ahora Santa Madre Teresa de Calcuta.
La vice postuladora de
la causa de canonización, la hermana Ángela Coelho, indicó que esta etapa
diocesana ha tomado mucho tiempo porque “la vasta documentación” sobre Sor
Lucía requirió bastante trabajo.
En una entrevista
concedida a la agencia Ecclesia del episcopado portugués,
la hermana Angela dijo que “tenemos muchas expectativas” para que llegue la
beatificación, y explicó que “la hermana Lucía merece un estudio muy profundo y
riguroso, no solo por la cuestión histórica, que es muy importante, sino
también por su dimensión espiritual”.
“Creo que prestaremos un
mejor servicio a la propia Lucía, a su santidad y características, si
estudiamos bien la documentación que existe”, indicó la religiosa que también
fue postuladora de la causa de canonización de los otros dos videntes de
Fátima, los beatos Jacinta y Francisco Marto.
Para la hermana Ángela,
en este proceso se tiene que considerar que se trata de “una mujer que vivió
casi 98 años, que tuvo correspondencia con Papas, desde Pío XII hasta San Juan
Pablo II, con cardenales y obispos” .
La vice postuladora dijo
que lograron “recoger más de 11 mil cartas” y eso “hace que el proceso sea
complejo”.
En la fase diocesana se
investiga sobre la vida, las virtudes y fama de santidad,
milagros atribuídos e incluso, si se da el caso, el culto anterior a la
persona.
Al concluir la fase
diocesana del proceso se elabora un documento llamado Positio, que es enviado
luego de su aprobación al Vaticano donde prosigue la causa.
En la Congregación para
las Causas de los Santos se estudia la Positio y después de un tiempo que es
muy variable, se procede a redactar el decreto que reconoce las virtudes
heroicas del candidato, que luego debe ser aprobado por el Papa.
Tras la aprobación, el
proceso queda a la espera de un milagro para la beatificación, y luego se
requiere un segundo milagro para la canonización.
Traducido y adaptado por
María Ximena Rondón. Publicado originalmente en ACI Digital.
Fuente: ACI
