El Pontífice cuenta su
experiencia a una chica para explicarle que la fe pasa por días oscuros…
“Ayer,
por ejemplo, cuando bauticé a 13 niños de los damnificado del terremoto
(en Italia) -el papá de uno de ellos había perdido a su mujer: “He perdido mi
amor”, me dijo-, uno piensa: ¿puede este hombre tener fe, después de esta
tragedia? Y se entiende que ahí está la oscuridad….”, explicó el papa Francisco
este domingo.
Lo hizo tras la misa en
la parroquia de Santa María en Guidonía, el domingo 15 de enero por la
tarde, cuando una chica preguntó al Sucesor de Pedro: ¿Cómo se hace
para no perder la fe en las subidas y bajadas de la vida?
Precisamente, Francisco
recordó el testimonio fe de un papá italiano que perdió a su esposa en el
terremoto de agosto y quien le llevó a bautizar a su pequeño hijo en la capilla
de Santa Marta este sábado en el Vaticano.
“Respetar la oscuridad
del alma. Después será el Señor quien despierte la fe. La fe es un don del
Señor. A nosotros (espera) solamente custodiarla… No se estudia para
tener fe, la fe se recibe como un regalo”, dijo.
Justamente, el día
anterior el Pontífice bautizó a un grupo de niños recién nacidos
provenientes de familias que lo han perdido todo tras el seísmo que golpeó el
Centro Italia en los últimos meses.
El más pequeño de los
niños bautizados tenía 5 días. La ceremonia “privada” se celebró en la
Capilla de Santa Marta, la residencia donde vive el Papa, la tarde del 14 de
enero.
Días
oscuros para la fe
El
Papa Francisco bautizó a 13 niños del terremoto en Italia, el sábado 14 de
enero en la tarde en Santa Marta.
El Papa admitió sus
altos y bajos con la fe, tanto que en “algunos momentos… la fe ha bajado
tanto” que no “la encontraba y vivía como si no tuviera fe… Después, se
encuentra”, aseguró este domingo rodeado por el grupo de jóvenes de la
parroquia de Santa María en Guidonía.
El Obispo de Roma
asegura que la fe (Mc 9,23-24) a veces no es tan grande como la del padre que
lleva ante Jesús su hijo enfermo para que lo sane.
“Existen días oscuros,
sin luz… yo también he pasado en mi vida por días así. Pero no hay necesidad de
asustarse: orar y tener paciencia, y después el Señor se hace ver, nos
hace crecer en la fe y nos hace seguir adelante. ¿He respondido a tu
pregunta?, concluyó. –Sí, gracias –dijo la joven al Papa.
En 2017, el Papa
vuelve a visitar las parroquias de su diócesis (Roma), después de una
pausa obligada debido a la celebración de las audiencias especiales y otros
compromisos adquiridos en el marco del Jubileo extraordinario de la
Misericordia concluido en noviembre de 2016.
ARY WALDIR RAMOS DÍAZ
Fuente: Aleteia
