Hospital de campaña
Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Faltaban escasos minutos para que sonase la campana de
Vísperas. Por aquello de marcar un hito en la Historia, decidí ir a ponerme el
hábito y llegar con tiempo...
En cuanto salí de mi celda me sucedió algo muy
curioso. Escuché una voz en la sala del teléfono del Noviciado. Era Israel.
-No sabes cuánto me alegro -oí que decía- ¡Voy a darle
muchas gracias al Señor!
Esa misma tarde había estado también Lety atendiendo
una llamada. Su voz me había sonado entonces firme y decidida, como de quien
indica el camino del Señor.
Al salir del Novi, en las escaleras, coincidí con otra
hermana, que me comentó que había recibido la llamada de una amiga que
necesitaba mucha oración...
No pude evitar una sonrisa: ¡¡nuestro monasterio es
realmente un "hospital de campaña", como dice el papa Francisco!!
Pero lo más impresionante sucedió unos minutos
después. Cuando empezaron las Vísperas... allí estábamos todas. También Israel,
Lety y esa hermana de Comunidad. Cada una llevando en el corazón algo
diferente, pero todas juntas, orando al Señor.
Fue como una especie de parábola que Cristo me
regalaba. En todas esas situaciones, en la alegría o la preocupación, ahí está
Él. A nuestro lado. Viviéndolo con nosotros. Con cualquier circunstancia
podemos hacer oración, presentársela al Señor. ¡Él abraza todos los momentos de
nuestra vida! Era como ver a la novia del Cantar: «Todos [los frutos], nuevos y
añejos, los guardo, amado, para ti» (Ct 7, 14)
Hoy el reto del amor es que ores con el teléfono.
Seguramente a lo largo de un día recibirás muchas llamadas, pero, ¿cuántas de
esas conversaciones terminan convertidas en oración? Hoy te invito a que, al
colgar una llamada, pares un momento con Cristo. Háblale de él o ella, da
gracias por su alegría o preséntale ese problema... Haz de tu móvil un
"hospital de campaña", ¡este buen Médico está deseando que pongas en
Sus Manos a esa persona! ¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
