“El
criterio del amor cristiano es la encarnación del Verbo. Quien diga que el amor
cristiano es otra cosa, ¡ese es el anticristo!, que no reconoce que el Verbo se
hizo carne”
En la homilía de la Misa celebrada en la Casa
Santa Marta, el Papa Francisco advirtió contra la tentación de construir
ideologías a partir del amor cristiano y de la religiosidad; ideologías en las
que no se reconoce el mensaje evangélico del amor del Dios hecho hombre.
“Un amor que no reconozca que Jesús vino
en carne, no es el amor que Dios pide. Es un amor mundano, un amor filosófico,
es un amor abstracto, es un amor venido a menos, un amor blanco. ¡No! El
criterio del amor cristiano es la encarnación del Verbo. Quien diga que el amor
cristiano es otra cosa, ¡ese es el anticristo!, que no reconoce que el Verbo se
hizo carne”.
El Papa advirtió contra las ideologías:
“la ideología sobre el amor, la ideología sobre la Iglesia, la ideología que
separa a la Iglesia de la carne de Cristo. ¡Esas ideologías sacrifican a la
Iglesia!: ‘Si soy católico, si soy cristiano, tengo que amar a todo el mundo
con un amor universal’, pero es un amor tan etéreo. El amor está siempre
‘dentro’, es algo concreto y no una ideología de la encarnación del Verbo”.
El Santo Padre recalcó que “esta es
nuestra verdad: Dios ha enviado a su Hijo, se ha encarnado y se ha hecho hombre
como nosotros. Amad como amó Jesús; amad como nos ha enseñado Jesús, amad según
el ejemplo de Jesús, amad caminando por el camino de Jesús”.
“La única manera de amar como amó Jesús
–indicó el Pontífice– es salir de nuestro propio egoísmo y acudir al servicio
de los demás”. El amor cristiano “es un amor concreto porque la presencia de
Dios en Jesucristo es concreta”. “La iglesia es la comunidad en torno a la
presencia de Cristo, que va más allá”, aseveró.
El prototipo del amor cristiano es el
amor de Cristo hacia su esposa, la Iglesia. “Quien no quiera amar como ama
Cristo a su esposa, la Iglesia, con la propia carne, entregando la vida,
ama ideológicamente”, afirmó Francisco. “Hacer teorías e ideologías con una
religiosidad que elimina la carne de Cristo, la carne de la Iglesia, arruina la
comunidad, arruina la Iglesia”.
“Si empezamos a teorizar sobre el amor,
llegamos a la manipulación de la voluntad de Dios”, señaló el Santo Padre.
“Llegamos a un Dios sin Cristo, a un Cristo sin la Iglesia y a una Iglesia sin
el pueblo”.
Fuente:
ACI Prensa
